Entre julio y septiembre, el mercado de pantallas para smartphones levantó 10.700 millones de dólares, de los cuales un 61,1% (6.600 millones de dólares) estuvieron vinculados a la venta de paneles OLED.

Los datos, publicados por IHS Markit, reflejan un importante crecimiento de la tecnología de diodos orgánicos (OLED), que en el primer trimestre de 2017 se atribuía un 35% del mercado. La expansión del OLED a nuevas gamas de dispositivos y la creciente demanda de paneles flexibles son algunas de las principales razones tras el fuerte crecimiento.

La principal beneficiada de este avance es Samsung, que ostenta el 93,3% de la cuota de mercado de pantallas OLED para smartphones. La compañía ha utilizado esta tecnología en sus teléfonos de alta gama desde el año 2010, evolucionado y perfeccionando la producción hasta lograr una posición privilegiada. En la actualidad, además de suplir a sus propios productos, también proveen pantallas OLED a otros grandes fabricantes como Apple.

Contabilizando el resto de tecnologías de pantalla -que también incluyen los paneles LCD-, Samsung logró atribuirse un 57,8% de los beneficios, superando ampliamente al resto de competidores.

Sin obstáculos en su camino

El pasado año 2017 supuso un punto de inflexión para la tecnología OLED, cuyo uso en smartphones comenzó a expandirse más allá de los equipos de Samsung. Empresas como LG, Google, Apple, OnePlus y Huawei lanzaron diversos equipos de alta gama con este tipo de pantallas, una tendencia que continuó -e incluso progresó- a lo largo del 2018.

En las gamas medias y bajas, Samsung está realizando un gran ejercicio de expansión de la tecnología OLED con modelos como el Galaxy A8 o el Galaxy A6. Y se espera que en los próximos meses sean cada vez más las marcas que, con el progresivo abaratamiento de la tecnología, lleven este tipo de paneles a productos de menor coste.

Además, 2019 será el año en el que Samsung y Huawei lancen smartphones con pantallas plegables, un concepto que solo puede materializarse haciendo uso de la tecnología OLED -que permite este tipo de torsiones sin causar un deterioro del panel-.

El decrecimiento de la tecnología OLED durante los próximos años parece improbable dado el aumento de interés por parte de los fabricantes y la aparición de nuevas tendencias -como las pantallas plegables-. Y en ese camino aún por delante, Samsung Display parece ser la más fuerte.