Desde su lanzamiento, la PlayStation Classic ha estado rodeada de polémica por su catálogo de juegos y la pobre emulación de los mismos. Sin embargo, fue hasta la presente semana cuando la situación terminó por explotar: Sony rebajó su precio en diversas regiones del mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la mini consola había comenzado con un precio de 100 dólares. Ahora es posible adquirirla por $60, casi la mitad del valor inicial. En España y México ha pasado lo mismo.

No se trata de un descuento sorpresivo de temporada, sino un intento para impulsar las decepcionantes ventas. Desgraciadamente, la consola clásica inició con el pie izquierdo desde su presentación, y los análisis de la prensa internacional se convirtieron en otro obstáculo difícil de superar. ¿Por qué no es tan exitosa como las propuestas de Nintendo? ¿cuáles son los motivos que la conducen al fracaso? Lo analizamos.

La difícil elección del catálogo de juegos

Sería muy sencillo condenarla por los 20 juegos seleccionados. La realidad es que, a diferencia de Nintendo, Sony tenía una tarea mucho más compleja para intentar satisfacer los gustos de todos los jugadores. Los títulos que marcaron tu experiencia con la PlayStation 1 podrían diferir totalmente de otras personas. Algunos le guardan cariño gracias a Gran Turismo, mientras que otros lo harán por Crash Bandicoot, Metal Gear Solid o incluso Pepsiman. Las posibilidades son infinitas.

La primera PlayStation conquistó a diferentes públicos con una amplia variedad de juegos que formaron su catálogo. Intentar satisfacer a todos en la actualidad ya era un objetivo bastante complicado, y claramente no lo lograron. Una veintena de juegos no iba a ser suficiente para cubrir los gustos distintos de millones de jugadores. Sin duda alguna, la lista se quedó corta y es incomprensible que se hayan limitado en 20.

Por el contrario, Nintendo no tuvo mayor problema para ofrecer un producto que gustara a la mayoría. ¿Por qué razón? Los fans siempre han adquirido sus productos para disfrutar las franquicias entrañables de siempre: Mario Bros. o The Legend of Zelda, por mencionar algunos. Sería casi imposible encontrar a un comprador que no quisiera revivir recuerdos con esos personajes.

Dicho lo anterior, Sony tenía la intención de cumplir las exigencias de la mayoría, pero terminó decepcionando a gran parte de los interesados. Por otra parte, también está el tema de las licencias; no todas las compañías veían con buenos ojos la propuesta. El ejemplo más claro sería Activision, la cual tiene una remasterización de Crash en el mercado y otra en camino.

Emulación deficiente

La PlayStation Classic usa un emulador creado por la comunidad de software de código abierto, el PCSX ReARMed. La noticia causó sorpresa en su momento, pues muchos anticipaban que Sony se encargaría de desarrollar su propio sistema. La herramienta elegida ya ofrecía resultados muy positivos, sin embargo, nunca fue creada para un hardware específico.

El hecho de adoptar un emulador creado por terceros tenía sus riesgos. Al no ser software hecho a la medida, existía la posibilidad de no aprovechar las capacidades técnicas de la consola, y así fue. El apartado visual tiene deficiencias notables en todos los títulos incluidos. Sin duda alguna, este fue el punto negativo que generó la cancelación de muchas reservas.

Por si no fuera suficiente, se descubrió que gran parte de los juegos eran versiones europeas PAL. A diferencia del sistema americano NTSC, los juegos disminuyen su tasa de refresco y dan la sensación de lentitud. El tiempo sigue transcurriendo y nadie explica por qué eligieron las versiones del viejo continente. Al final es más oportuno disfrutar la experiencia en la consola original.

Un producto que podría despegar gracias a la comunidad

Pagar 100 dólares/euros por un producto con problemas tan serios no era atractivo para nadie. Incluso con la rebaja son pocos los que han mostrado entusiasmo por adquirirla. Si bien el panorama no es alentador para Sony, la mini consola podría cambiar su situación para bien en los próximos meses.

Como era de esperarse, la comunidad de hackers se está dedicando a realizar todo tipo de experimentos, desde agregar más juegos hasta reproducir los de otras plataformas. Tristemente, la piratería puede ser un salvavidas para la PlayStation Classic. La NES y SNES también fueron favorecidas cuando alteraron su software para agregar más funciones.

No está claro si Sony decidirá lanzar una versión clásica de la PlayStation 2 en el futuro, pero es seguro que la experiencia de este año los ayudará a diseñar un mejor producto. Sólo el tiempo dirá si la propuesta actual logrará levantarse después de cruzar un camino lleno de baches.