Más de dos docenas de antiguos y actuales empleados y contratistas de Tesla afirman que hay racismo y discriminación hacia los trabajadores afroamericanos en la fábrica de la empresa de coches eléctricos en Fremont, California, de acuerdo con una investigación de The New York Times (NYT).

Las acusaciones provienen de entrevistas, comunicaciones internas y declaraciones legales en curso recopiladas por el medio, en las que se describen diversas situaciones como la exclusión a ascensos, obligarlos a limpiar los pisos de la fábrica o insultos de los supervisores hacia estos empleados.

Uno de estos casos es el de Owen Diaz, un contratista afroamericano que trabajó en Tesla durante 11 meses hasta mayo del 2016. En su denuncia contra la empresa, aseguró que se encontraba dibujos de suásticas en los baños, así como mensajes ofensivos hacia su tono de piel. Actualmente, está a la espera de proceder a juicio.

Además de Diaz, desde principios del año pasado, otros dos ex empleados han presentado demandas similares, en las que acusan a Tesla de no frenar la discriminación racial y el acoso hacia sus trabajadores. En aquel momento, un portavoz de Tesla dijo que ninguna de las personas había presentado estas reclamaciones ante sus superiores, según recoge The Verge.

Otros de los muchos empleados que han acusado el trato injusto dentro de la compañía de Elon Musk aseguran no haber recibido el apoyo adecuado de parte del departamento de recursos humanos, orillándolos a recurrir a instancias legales.

Tesla rechaza dichas acusaciones, calificándolas como poco precisas. Además, señala que no hay evidencia de que exista un patrón de discriminación y acoso. La compañía declaró al NYT:

Nos esforzamos por proporcionar un ambiente de trabajo respetuoso para todos los empleados y hacemos todo lo posible para prevenir la mala conducta.

Pese al alegato de Tesla, el Departamento de Empleo y Vivienda Justa de California (DFEH, por sus siglas en inglés) ha emitido 10 cartas de "derecho para demandar", las cuales son un requisito legal para que los empleados puedan presentar una denuncia por racismo o discriminación, a los empleados que se quejan de sesgo racial en la planta de Fremont, según reporta NYT.

Además de estas, existen otras docenas de quejas en contra de Tesla que siguen pendientes, aunque la cifra exacta de las relacionadas con racismo no fue revelada.

La cantidad de quejas que acumula la planta de Fremont son de consideración y las evidencias dejan poca duda de la situación laboral que tienen que soportar estas personas. Así que queda un largo trayecto para resolver estos problemas en los juicios que se avecinan, algo nada positivo para Tesla.