El Ayuntamiento de Madrid, liderado por Manuela Carmena, está dispuesto a resolver el asunto de las licencias VTC antes de que termine el año. En línea con el texto aprobado en el Congreso para regular la actividad de los permisos, que dan poder a compañías como Uber o Cabify, el Ayuntamiento quiere recoger el testigo en un texto que vería la luz en mayo.

Una ordenanza que vendría a cumplir el deseo de Ábalos, Ministro de Fomento, de delegar la gestión completa de las licencias a los ayuntamientos y comunidades. Cada una, dependiendo de sus necesidades, pondría veto o fomentaría la actividad de los que se han posicionado como uno de los mayores rivales del taxi desde hace años. Celebrado, en parte, por el sector tradicional del transporte y rechazado de forma unitaria por las compañías que operan a través de licencias VTC; esta nueva normativa se ha posicionado por las voces más negativas como el principio del fin de Uber y Cabify.

Un proceso iniciado por Ada Colau durante la celebración del Mobile World Congress de 2018, terminó siendo el acicate para uno de los hitos del sector del taxi. Varias jornadas consecutivas de huelga general para pedir la reforma completa del sistema de licencias VTC y, por consiguiente, la limitación de los permisos de la competencia. Y todo bajo la idea de la alcaldesa de Barcelona: una licencia adicional otorgada por el propio ayuntamiento para cumplir la normativa 1/30. El movimiento de Colau terminó paralizado por exceder a sus compentencias en aquel momento. Ahora, la medida podría vover a surgir.

En el caso del Ayuntamiento de Madrid, según ha comunicado Inés Sabanés, quiere poner en manos de la ciudadanía de la capital el futuro de las licencias VTC. A partir del día 10 de noviembre, el Ayuntamiento abrirá una consulta pública a través de preguntas abiertas. Cuestiones sobre prioridades para los ciudadanos, temas de densidad de tráfico y contaminación, estacionamientos en vías públicas o, lo más importante, limitación de licencias.

Una vez recogidos los datos, el Ayuntamiento tomará las decisiones pertinentes en cuanto a la limitación de número de vehículos circulando por la capital, horarios, modelos de coche o, incluso, tarifas. El Ayuntamiento quiere que esta tema quede resuelto antes de mayo.