Tencent se ha convertido en un gigante de los videojuegos. Con una exposición sin precedentes en el móvil, es una de las compañías más importantes del mundo. Y dada su magnitud, sus decisiones tiene un gran impacto en la industria de los videojuegos móviles, por lo que cada movimiento de la compañía supone una reacción en sus competidores, y por tanto, en los consumidores. Y es que Tencent está buscando formas de limitar la adicción a algunos de sus videojuegos, algo que está representando un problema en China, sobre todo en los títulos que incluyen micropagos.

El gigante chino ya ha anunciado que buscará la forma de comprobar los IDs de sus jugadores con las bases de datos oficiales para determinar si pueden jugar o no. Pero también está buscando una solución para frenar la adicción de los menores a este tipo de juegos, que desde hace un par de años se ha convertido en un fenómeno de masas y un problema para algunas familias, dados los pagos in-app y las famosas cajas de loot.

La solución, de momento solo planteada, es la de limitar artificialmente el acceso a determinado juegos de su portafolio. Una suerte de control parental pero que, en vez de venir del usuario, llega directamente de manos de la compañía. De momento, la medida está centrado en su público chino; provocada por el hecho de que Tencent se vio en mitad de una polémica por su título Honor de Reyes, que se ha vuelto tan popular entre los jóvenes de China que ha desembocado en jóvenes faltando a la escuela o, directamente, dejando de dormir para jugar.

Por ello, la compañía va a limitar el tiempo que los menores pueden pasar dentro del juego: aquellos que sean estudiantes de 12 años o menos solo tendrán acceso durante a una hora al día para jugar online. Los jugadores de 13 a 18 años podrán hacerlo durante dos horas al día, pero ambos grupos tienen prohibido jugar entre las 9 de la noche y las 8 de la mañana.

Es la forma que tiene la compañía de luchar contra la adicción de los menores, pero no está del todo claro que sea la forma más acertada, máxime cuando esa responsabilidad debería en todo caso recaer en los padres, algo que mucho apuntan coarta la libertad de las familias, una suerte de caza de moscas a cañonazos. El sistema estará implementado para 10 juegos móviles a finales de año y llegará a todos sus títulos en 2019.