– Nov 27, 2018, 10:01 (CET)

Superlópez no es el único superhéroe español

El estreno de la película basada en el 'superhéroe español' por antonomasia pone de manifiesto que las similitudes entre los cómics de Marvel y el Tebeo español acaban en que ambos se imprimen en papel. Pero en la historieta española e incluso en la norteamericana también ha habido hueco para superhéroes al estilo Marvel.

El 23 de noviembre llegó a los cines Superlópez, dirigida por Javier Ruiz Caldera y protagonizada por Dani Rovira, una película que lleva a la gran pantalla por primera vez al personaje del mismo nombre creado en las viñetas por el historietista Juan López Fernández, alias Jan.

Superlópez ha sido desde su creación en 1973 una parodia de Superman y a su vez una parodia en sí mismo de la sociedad española. Mientras en Estados Unidos había superhombres voladores, en España se tenía a un tipo cuya mayor preocupación era tener una vida tranquila, pero que se veía alterada por unas habilidades especiales que le otorgaban una gran responsabilidad.

Durante varios años, el modelo de Superlópez fue el que se construyó como el del 'superhéroe' dentro del tebeo -cómo se llama localmente a los cómics- o la historieta española, donde el humor primaba sobre manera sobre cualquier otro género. Llegó a tener su propio equipo a lo Vengadores con el Capitán Hispania y otros personajes durante los 80. Sin embargo, no siempre fue así antes, ni sería así después. Aunque con poca repercusión han existido varios intentos por crear un 'superhéroe español' moderno y serio, al estilo de Marvel y DC, e incluso estas propias editoriales han dado cabida a personajes ibéricos dentro de su vasto universo. Aquí va una breve historia de la búsqueda de los otros superhéroes españoles.

Del origen épico con el Capitán Trueno a la larga espera hasta Iberia Inc.

Como en la mayoría de países, el desarrollo de lo que hoy llamamos cómic partió de tiras en periódicos que después pasaron a tener sus propias historietas separadas, en un principio enfocadas al público juvenil. En los años 40 comienzan a surgir las primeras historias épicas que marcarían un género recurrente en las viñetas españolas. Aparece entonces El Guerrero del Antifaz, de Manuel Gago, la historia de un soldado renegado del final de la Reconquista española al que seguirían después el Capitán Trueno (llevada al cine y convertida en fiasco) o el Jabato, todas ellas ambientadas en la Edad Media y creadas por Víctor Mora. Unos personajes que, de un modo u otro, fueron al cómic español lo que The Phantom a los superhéroes norteamericanos.

Pero en algún momento la historieta española acabó decantándose por el humor y la sátira dejando a un lado las historias de héroes, y ni lo intentó con superhéroes, un género por otra parte puramente norteamericano. Durante años, solo un extraño acercamiento a través del cine con la película Supersonic Man (1979) al hilo del éxito del Superman de Christopher Reeve, puso alguna capa voladora en la cultura popular española. El trailer de este hombre supersónico -personaje que hace unos años se recuperó como homenaje en cómic- da una idea de la calidad de lo que estábamos hablando.

Tuvieron que pasar varios años para poder decir que en España hubo superhéroes 'serios' fuera del género marcado por Superlópez, y eso fue gracias a Iberia Inc., un supergrupo a lo Avengers creado por Carlos Pacheco, hoy reconocido historietista de Marvel y Rafael Marín. Como explicó Pacheco a Hipertextual su idea fue “crear un grupo de superhéroes a lo Marvel, pero tomando como referencia toda la mitología española. De este modo, los componentes no podían ser más que cada uno de una región distinta, con sus propias costumbres y carácter”.

De allí salieron por fin los primeros superhéroes reconocibles como tal: Trueno, científico y líder de Iberia que era un homenaje al personaje del Capitán Trueno, Lobisome, un profesor de literatura convertido en hombre-lobo, Dolmen, un balear de origen judío con capacidad para convertirse en un gigante de roca, Drac de Ferro, millonario catalán con una armadura extremadamente avanzada, Aquaviva, descendiente de Tartessos, una civilización de la que pudo proceder el mito de la Atlántida, Trasnu, una especie de duende de origen asturiano y Traka, una mutante capaz de dominar el fuego.

Los números de Iberia se lanzaron en 1996 y solo el exceso de trabajo de Pacheco, entonces ya dibujante de cabecera de Marvel, junto con la falta de fondos del mercado español, hizo que se detuviera. Pero lo mejor que crearon sus autores fue sin duda alguna un universo propio que contaba la historia de los superhéroes en España desde la Guerra Civil hasta la actualidad. Un mundo donde también aparecía el grupo de Triada Vértice, compuesto por una especie de mutantes castizos inspirados en los X-Men.

Marvel también ha creado sus personajes españoles

Aunque el cómic de superhéroes patrio no triunfó en el país, la proliferación de autores españoles fichados por Marvel y DC sí que hizo que la editorial poco a poco fuera introduciendo personajes de esta nacionalidad. Al igual que la voluntad expansiva que mostró con Capitán Britania, Marvel intentó regar todos los Estados con su representante superheroico. Así pues en los cómics la Casa de las Ideas podemos encontrar personajes españoles como:

Diablo, enemigo de Los 4 Fantásticos.

Diablo: creado por los enormes Stan Lee y Jack Kirby en 1964, Diablo, nacido como Esteban Corazón de Ablo, fue durante muchos años uno de los villanos recurrentes de Los 4 Fantásticos, especialmente en su etapa inicial. Es una especie de alquimista muy poderoso nacido en España en el siglo IX que hizo un pacto con Mephisto para alargar su vida. Posteriormente, se trasladaría a Transilvania, donde haría pactos con los Vampiros y sería descubierto por Los 4 Fantásticos.

El Águila: Alejandro Montoya es el nombre oculto de este personaje creado en 1979 por Dave Cockrum y Mary Jo Duffy como complemento en las historias de Power Man e Iron First. Inspirado de forma clara y declarada por El Zorro, Montoya es un madrileño mutante que domina la esgrima pero además puede generar electricidad.

Los mutantes Gideon, Émpata y Vargas: con menor importancia pero todos relacionados con los X-Men, aparecen estos tres mutantes. Gideon, el más poderoso y reciente de ellos fue creado por Rob Liefeld en 1991 para convertirse en un importante villano de los X-Force. De él se nos dice que es un antiguo miembro de la marina española que hace unos siglos, al llegar a América, se dio por muerto y resucitó descubriendo su inmortalidad. Émpata, creado en 1983, fue uno de los primeros miembros de Los Infernales, siendo un hijo de un noble español con el poder de manipular las emociones de los demás. Por último, Vargas, un misterioso enemigo especialmente obsesionado con Pícara.

Gideon, El Águila y Capitán España.

Capitán España: de nombre Carlos Fraile y que rinde homenaje a una antigua historieta de los años 40. 'El Capi' español forma parte de la Iniciativa Europea de Defensa, un trasunto de Los Vengadores en el viejo continente que aparece en el universo Ultimate. Creado por el gran Mark Millar junto a Capitán Italia y Capitán Francia en 2005, cuenta con poderes de superfuerza y un traje especial.

Un último intento de regreso a la parodia con Ibéroes

El último intento por encontrar unos superhéroes españoles hay que buscarlo en Ibéroes, un grupo creado por Íñigo Aguirre en 2009 que ha conseguido sacar varias historias en forma de comic book desde entonces. El autor lanzó el primer número de Iberóes de forma autoeditada al no encontrar respuesta en ninguna editorial que quisiera apostar por algo así. Sin embargo, su cómic superó los 2.000 ejemplares y consiguió impulso para preparar nuevas historietas.

Ambientado con personajes que basculan entre lo cómico y la crítica social, Ibéroes viene a ser una mezcla entre Iberia Inc. y Superlópez, una fórmula por intentar unir las dos corrientes, la americana y la puramente española, en la búsqueda de ese grupo patrio que nunca ha acabado de triunfar del todo en el país.