Que el sector de las inversiones en startups ha mejorado es un hecho que hasta lo negacionistas más radicales no pueden negar. Le creación de un mercado mucho más maduro, rangos de inversión, compras, estado del ecosistema con mayores representantes internacionales y un mayor número de unicornios dan buena muestra de ello.

Solo en España, en los últimos meses, los récords que se han logrado en cuanto a grandes rondas de financiación superan cualquier estadística de los últimos años. Pero no solo de inversiones va la cosa.El nivel de exits con los ejemplos de AlienVault, Uvinum o Aplazame forman parte de uno de los mejores historiales de los últimos años.

Sin embargo, analizando el global del ecosistema respecto a nuestros vecinos europeos, España sigue estando muy lejos de los líderes del sector. Con un solo unicornio en su haber, Cabify, el estado de mercados com mucho más recorrido les aporta algo más que un curriculo meritorio: Spotify, Supercel, Zalando o Adyen serían solo algunas de las más destacadas. Y así lo ha determinado el estudio de Stripe, en conjunto junto con Techstars y Tech.eu. Si en el primer trimestre de 2015, con 400 millones de inversión para 375 operaciones en todo el continente, la evolución hasta los resultados del segundo trimestre de 2018 ha sido gigante: 2.000 millones de euros destinados a 630 operaciones en total. Un mercado único europeo, que aunque se encuentra a años luz del universo de silicon Valley, ha crecido sin pausa.

Es decir, unos datos que han terminado cuadruplicándose en los últimos 3 años especialmente para los sectores más atractivos para el negocio de los fondos: fintech y medtech. Dos divisiones que, por interés financiero el primero y gasto en investigación el segundo, con una planificación a largo plazo, suponen un mayor atractivo.

Pese al Brexit, Reino Unido sigue a la cabeza

Quinto puesto. Ahí se ha quedado España en lo que a recepción de inversión en etapas tempranas se refiere y a muy largo recorrido del podio de los ganadores: solo es receptor de un 3,95% de los fondos globales. Por delante, Suiza y Alemania con un 7,2% y un 12,65%. Un síntoma de que, pese a una mejora en la entrada de capital extranjero, principalmente europeo en España, el ecosistema sigue teniendo un reto: hacerse atractivo para los fondos del continente.

La batalla entonces se libra al norte: Francia y Reino Unido se mantienen líderes en las rondas de financiación para las compañías de menor tamaño. El caso de Francia no desentona con la historia del hub europeo. De hecho, precisamente fue en Francia donde surgió BlaBlaCar hace ahora 12 años.

Es, sin duda, el caso de Reino Unido el que más destacan los analistas. Si bien es cierto que la historia del país británico viene de una larga tradición, especialmente en lo que a fintech se refiere, la situación política internacional por la que atraviesa la región no ha empañado sus cifras. El Brexit, a punto de culminar su recorrido tras el referendum que cambió la historia de Europa, no ha tenido efectos secundarios hasta la fecha en el curso de las finanzas británicas. Si bien es cierto que, a la espera de que se concreten los términos del acuerdo de salida, el pánico inicial en el sector emprendedor europeo ha ido calmándose. Habrá que ver los resultados de este mismo estudio de aquí a dentro de unos años cuando, ya de forma efectiva, Reino Unido quede fuera de la Unión Europea y su mercado único.