Cuando una generación de consolas encara su recta final, los rumores y potenciales filtraciones sobre nuevos dispositivos crecen exponencialmente. Hoy es PlayStation la que copa las noticias o, más bien, el Dualshock: una actualización de una patente registrada por Sony PlayStation muestra la integración de una pantalla táctil en el Dualshock 4, el mando de PlayStation 4.

No es algo extraño per se, puesto que el propio Dualshock 4 incorpora el bautizado como touchpad, una pequeña porción táctil del controlador que, eso sí, apenas suele tener usos interesantes más allá de abrir el mapa, cambiar de cámara o realizar acciones simples en algún minijuego. La patente señala que esta hipotética pantalla táctil ocuparía precisamente el lugar del touchpad en el mando. Y aunque la patente está claramente relacionada con la consola de actual generación, parece extraño pensar en un cambio tan notable en los últimos años de la consola y, de fructificar, es probable que llegara en la próxima consola de Sony.

Ahora bien, como siempre con las patentes registradas, lo recomendable es andar con pies de plomo y filtrar muy bien la información que nos llegue. Son decenas, si no cientos, los registros de patentes y marcas que tienen lugar en industrias como la del videojuego y que, a la postre, terminan quedándose en meras anécdotas o una de tantas probaturas por parte de una determinada compañía.

Así las cosas, una pantalla táctil a color en miniatura podría ser una adición interesante en los mandos de PlayStation: llevar un paso más allá los usos corrientes de hoy en día e incluir información sobre nuestro personaje, elementos del HUD para ofrecer una interfaz más limpia en pantalla o trasladar el minimapa a dicho área podrían ser movimientos con potencial.

Sea como fuere, y tirando de hemeroteca, los antecedentes son escasos y mediocres a nivel de éxito y calado entre el público: dos consolas fallidas de grandes compañías como la Dreamcast de SEGA y la Wii U de Nintendo incorporaron sendas pantallas táctiles (con evidentes diferencias, dados los saltos generacionales entre ambas) que terminaron quedando como simpáticos gimmicks explotados por los juegos first party pero paulatinamente olvidados por el resto del catálogo.