Las grandes compañías automotrices son conscientes de que Tesla tiene dominado el sector de los coches eléctricos. Competir contra la empresa de Elon Musk no será una tarea sencilla; Deben planear bien sus estrategias si desean quedarse con una parte del mercado. Volkswagen es una de las más interesadas en arrebatarle el primer puesto a Tesla. La automotriz alemana ya tiene un plan que les permitirá convertirse en un rival muy serio.

De acuerdo a Reuters, Volkswagen quiere que su primer coche eléctrico de producción sea más barato que el Model 3. El plan actual es ofrecerlo por menos de 23.000 dólares, dos mil menos respecto al vehículo más económico de Tesla. Tras el escándalo de emisiones contaminantes, la compañía pretende adaptarse rápidamente a las nuevas reglamentaciones y su automóvil eléctrico respetará todos los cuidados del medio ambiente.

Otro dato importante está relacionado con la producción. Su objetivo es fabricar 200.000 unidades, una cifra que pueden alcanzar gracias a que las plantas de Emden, Zwickau y Hanover serán adaptadas para crear modelos eléctricos. No es el único vehículo considerado en la planeación, también tienen en mente la fabricación de 100.000 unidades de un sedán eléctrico de mayor costo.

Según el medio, las propuestas anteriores serán tratadas en una junta ejecutiva el próximo 16 de noviembre. Aunque todo luce demasiado alentador, el panorama no es del todo positivo para los empleados de Volkswagen. La automotriz tiene el compromiso de salvar 600.000 empleos debido al cambio abrupto que significa renovar los objetivos hacia una visión 100% eléctrica. Se estima que hasta 14.000 personas podrían perder su trabajo en 2020, pues la mano de obra se trasladará hacia los fabricantes de baterías.

La ID Buzz también está incluido en la estrategia de Volkswagen. La furgoneta eléctrica se fabricará en la planta de Hannover, sin embargo, una posible alianza con Ford les permitiría compartir la producción con la planta de esta última en Turquía. De acuerdo a la fuente de Reuters, la firma alemana no descarta colaboraciones con otras compañías con el fin de ahorrar millones de dólares en la producción de vehículos eléctricos.