Crear y monetizar vídeos en YouTube con los juegos de Nintendo se había convertido en una auténtica pesadilla. Tras la normativa implementada en 2015, los interesados debían pertenecer al Nintendo Creators Program y aprobar cada uno de los requisitos. En caso de obtener autorización, los creadores debían ceder el 30% de las ganancias a la compañía nipona.

Esta situación generó que algunos creadores prefirieran olvidarse del contenido relacionado con los juegos de la gran N. Después de tres años de críticas y presión, los de Kioto finalmente han dado marcha atrás con sus reglas estrictas. Para empezar, el Nintendo Creators Program pasará a mejor vida antes de finalizar el año. Las personas que quieran monetizar sus vídeos deberán pertenecer al programa de socios de YouTube. Parte del comunicado menciona lo siguiente:

Siempre y cuando sigas algunas reglas básicas, no objetaremos el uso de las secuencias de juego y/o capturas de pantalla de los juegos para los cuales Nintendo posee los derechos de autor.

Las nuevas normas a seguir son mucho más flexibles que las anteriores. Los creadores deben incluir comentarios y realizar "aportaciones creativas" en sus vídeos. Lo anterior asegura que las transmisiones en vivo ya no corren peligro de ser bloqueadas, siempre y cuando escuchemos la narración de los responsables del stream.

Cabe señalar que Nintendo no se hará responsable cuando los usuarios incluyan música de autores ajenos, será obligación del youtuber obtener los permisos necesarios de quien corresponda. También dejaron claro que no permitirán vídeos de juegos que aún no se han lanzado o versiones piratas. Las reglas se extenderán a otras plataformas como Twitch.

"Apreciamos y alentamos el apoyo continuo de los creadores de contenido, y les agradecemos su dedicación a ayudarnos a crear sonrisas", concluyó el anuncio de Nintendo. La compañía ha realizado este movimiento justo antes de la llegada de Super Smash Bros. Ultimate, el cual podría generar miles de vídeos en YouTube. Después de la filtración del juego hace un par de semanas, Nintendo ha tenido la difícil tarea de rastrear y bloquear contenido originado con versiones pirata.