El chip T2, enfocado principalmente en gestionar algunas tareas de seguridad, fue una de las principales novedades de las nuevos MacBook Air y Mac mini. Recientemente se dio a conocer que este componente evita el espionaje a través del micrófono o la instalación de versiones antiguas de Windows y Linux. Si bien son virtudes para reforzar la protección de los ordenadores, también tienen algunas desventajas importantes cuando se trata de su reparación.

Kyle Wiens, CEO de iFixit, habló con el portal The Verge sobre cómo los chips T2 se encargan de revisar la procedencia de una pieza utilizada en la reparación. Si provienen de una fuente no autorizada por Apple, el procesador bloqueará el ordenador inmediatamente. Este análisis ocurre cada vez que las computadoras tienen alguna sustitución de componentes.

El responsable de iFixit señala que no saben con exactitud cuáles son las razones de Apple para realizar esta práctica. "Es muy posible que el objetivo sea ejercer un mayor control sobre quién puede realizar las reparaciones al limitar el acceso a las piezas. Esto podría ser un intento de obtener más cuota de mercado de los proveedores independientes de reparación. O podría ser una amenaza para mantener su red autorizada en orden. Simplemente no lo sabemos", declaró Wiens.

Apple ya confirmó al mismo medio que esta situación ocurre cuando se realizan reparaciones relacionadas con la placa lógica o el sensor Touch ID. Sin embargo, los de Cupertino no dieron a conocer todos los componentes involucrados en el análisis, tampoco los equipos que se verán "afectados". Actualmente no se sabe en qué momento se comenzó con ese proceso de validación, si con el lanzamiento del iMac Pro o MacBook Pro 2018 —que también integran el chip T2— o con la reciente llegada de los nuevos MacBook Air y Mac mini.

No es la primera vez que surge polémica por el chip T2 y sus desventajas al momento de reparar un Mac. En octubre se confirmó que Apple utilizará la herramienta Service Toolkit 2 para verificar que la reparación se haya realizado correctamente y que el problema fue resuelto. El software deberá ser ejecutado al terminar una reparación, de lo contrario se bloqueará la totalidad del sistema. Esta aplicación sólo estará disponible en puntos de asistencia oficiales y servicios de terceros autorizados. Cabe señalar que, hasta el momento, el Apple Service Toolkit 2 todavía no está en operación.

En aquel momento se mencionó que la aplicación se ejecutará cuando se realicen reparaciones relacionadas con la pantalla, la placa lógica, el Touch ID, el teclado, la batería, el trackpad y los altavoces. Respecto al iMac Pro, sólo se verificará cuando se intervenga la placa lógica o el almacenamiento flash. De momento no se ha revelado un documento oficial que especifique los componentes de los nuevos equipos.

Con el MacBook Pro 2018 ocurrió algo sorpresivo. La gente de iFixit asegura haber reemplazado placas lógicas y pantalla sin ningún tipo de problemas. ¿Por qué razón no se bloqueó el equipo reparado? Seguramente porque emplearon piezas aprobadas por Apple y el chip T2 no tuvo ningún inconveniente. iFixit se atreve a especular que el Apple Service Toolkit 2 tiene el propósito de mantener un control sobre los servicios de terceros, pues algunos utilizaban piezas más baratas y cobraban lo mismo para obtener una ganancia extra.

No hay duda alguna de que esta situación traerá muchas críticas sobre Apple en los próximos días. Como se mencionó anteriormente, el chip T2 tiene algunas ventajas clave para garantizar la seguridad de los nuevos ordenadores, pero se sacrifica la oportunidad de reparar el equipo a conveniencia del usuario. Lo más apropiado sería que Apple comunicara de forma clara cuáles son sus razones para actuar de esta manera, además de qué ordenadores y componentes están involucrados.