Pese a las previsiones de los analistas, Faraday Future está haciendo todo lo posible para no desaparecer.

La empresa de coches eléctricos ha anunciado este martes que está intentando pactar 500 millones de dólares con dos nuevos inversores, Stifel Nicolaus & Co. y Miller Buckfire & Co. Según reporta CNET, también están trabajando para mejorar las relaciones con sus proveedores clave para producir a tiempo su primer coche, el FF91.

La relación se había vuelto tensa en los últimos meses. El CEO de Faraday Future, Yueting Jia, incluso ha dicho que es capaz de poner dinero de su propio bolsillo para tranquilizar a sus 177 proveedores actuales. El director ejecutivo aseguró en un comunicado de prensa, según recoge CNET:

Antes de una financiación exitosa, estoy dispuesto a sacar mi capital personal como una promesa y garantía para todos los proveedores. No les permitiremos tener ningún riesgo de pago.

Por otro lado, Faraday Future ha anunciado que su segundo coche, el FF81, también será ensamblado en su fábrica en Hanford, California, Estados Unidos. En un principio, este coche sólo sería producido en China.

Finalmente, la empresa de coches eléctricos dio a conocer sus intenciones de cotizar en la bolsa. Faraday Future señaló en su comunicado que estaría contemplando hacerlo en el 2020 y aseguró que está "recibiendo interés de inversionistas de todo el mundo que ven un gran valor en la tecnología experimentada de FF y en la gestión automotriz".

El último mes ha sido uno de los más complicados para la compañía. Tras quedarse sin su principal inversor, Evergrande, anunció a finales de octubre el recorte del 20% del salario para toda su plantilla y un buen número de despidos.

Después, a principios de noviembre, renunció su último fundador, Dag Reckhorn. Desde entonces, algunos de sus empleados incluso lanzaron una campaña en GoFundMe para mantenerse durante esta crisis financiera. Así que esta podría ser la "luz al final del túnel" para la competencia de Tesla o sus últimas "patadas de ahogado".