El escándalo de Facebook y Cambridge Analytica está lejos de terminarse. De hecho, la compañía puede estar pasando por algunos de sus peores momentos, con los diferentes reguladores encima y con un liderazgo cuestionado por infinidad de medios y analistas. Ahora la red social parece que, lejos de conformarse con las sanciones que le cayeron en torno al escándalo anteriormente mencionado, ha decidido recurrir la multa que le fue impuesta en Reino Unido, el primer país que sancionó a la compañía.

A finales de octubre, el regulador británico sancionaba a Facebook con la multa más alta que permitía la legislación actual británica en el ámbito de los datos personales: 500.000 libras. Una cantidad que muchos analistas consideraron muy baja dada la magnitud del escándalo y, sobre todo, el tiempo que duró el acceso de Cambridge Analytica a los datos de los usuarios.

La sanción de la Information Commissioner’s Office (ICO por su sigla en inglés) estaba basada en el hecho de que según, el regulador, Facebook no protegió suficientemente la privacidad de sus usuarios antes, durante y después del procesamiento ilegal de estos datos. No obstante, la red social no estaba nada de acuerdo con las conclusiones de la oficina de información británica.

Ahora, Facebook ha confirmado, en unas declaraciones de las que se ha hecho eco la BBC, que van a recurrir la sanción al considerar que el regulador no encontró evidencia alguna de que los datos personales de ciudadanos británicos hayan sido compartidos con empresas externas sin su autorización. Dado que la oficina británica solo tiene competencia respecto a los derechos de sus ciudadanos, puede ser un argumento de peso para Facebook.

Por tanto, al considerar que la multa es injustificada, y mientras se estudia el caso, todo queda en suspensión.