Este 20 de noviembre la Estación Espacial Internaciol (ISS, por sus siglas en inglés) ha cumplido su vigésimo aniversario en el espacio. No obstante, la ISS lleva unos meses teniendo problemas: primero una fuga de aire y, ahora, según revela un nuevo estudio, se han encontrado varias cepas de bacterias resistentes a antibióticos.

Este mismo viernes se ha conocido el resultado de los análisis de las bacterias que hay en la ISS y, aunque no hay riesgo para los astronautas, las cinco cepas encontradas tienen un alto potencial de patogenidad. Las bacterias, que son de tipo Enterobacter, se han encontrado en el inodoro y en la plataforma de ejercicio. Han detectado, también, que además son altamente resistentes a antibióticos.

Aunque "no son una amenaza activa" para los actuales inquilinos de la ISS, según señalan desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro del Instituto de Tecnología de California (Estados Unidos), se recomienda que se monitoreen las bacterias para evitar que perjudique a futuras misiones. El estudio se ha publicado este viernes en la revista BMC Microbiology y tenía como objetivo conocer qué bacterias hay en las superficies de la estación y comparar sus características genéticas con las cepas presentes en la Tierra.

Entre estas cepas se ha encontrado Enterobacter bugandensis, que produce enfermedades en bebés recién nacidos. Actualmente, no son bacterias que deban preocupar a los astronautas dada su poca virulencia, aunque en el futuro podría causar problemas en nuevas misiones ya que los primeros análisis genómicos muestran que hay un 80% de posibilidades de que causen alguna enfermedad. Los investigadores, no obstante, no podrán comprobar si esto es realmente así hasta que no hagan pruebas en organismos vivos. Desconocemos, por el momento, cómo las condiciones del espacio (como la ingravidez) afectan a la patogenidad de las bacterias, pero ahora tienen la excusa perfecta para investigarlo.

El pasado mes de agosto la ISS tuvo otro problema. Esa vez con una fuga de aire que se detectó en la zona rusa debido a una bajada de presión, que se estabilizó en cuanto se arregló el problema. Los astronautas no tardaron en detectar el agujero y activar los mecanismos de reparación.

Disquetes olvidados

Por otra parte, el astronauta Alexander Gerst mostró en su perfil de Twitter este jueves una colección de disquetes con herramientas informáticas para los sistemas operativos Windows 95/98 olvidados durante 18 años en un armario de la estación.

Está previsto que la estación siga siendo utilizada a nivel internacional hasta 2024, aunque los rusos ya han pedido usarla más tiempo, hasta 2028. Sin embargo, tras la fuga y las bacterias encontradas, ¿se pensarán los ingenieros lo de jubilar la ISS antes de tiempo?