La semana pasada pudimos saber que Apple disponía de una herramienta destinada a terminar con la posibilidad de reparar los iMac Pro y MacBook Pro por cuenta propia o a través de un servicio no autorizado por la comapañía, la cual estaba comenzando a implantar de manera efectiva. La nueva funcionalidad daría como resultado la inoperatividad total del sistema tras realizar determinados cambios en partes clave del dispositivo a no ser que la operación fuese verificada directamente a la compañía a través de un software distribuido de manera exclusiva a servicios oficiales y autorizados.

Como es de suponer, esto ha inducido a un estado de malestar entre muchos de los usuarios que, bien por disponer de los conocimientos informáticos necesarios o bien por no residir cerca de un servicio autorizado, comenzarían a tener que recurrir impepinablemente a tiendas de la compañía o terceros con la correspondiente autorización. Por el momento, no obstante, sigue habiendo esperanza para estas personas.

Una posibilidad latente

Ante la información surgida, desde iFixit, conocidos expertos en reparaciones y despieces de dispositivos de electrónica, se han apresurado a realizar las comprobaciones pertinentes al respecto. Para ello han comprado uno de los nuevos MacBook Pro de este año con Touch Bar y, junto a otro modelo del que ya disponían –también de 2018–, los han desmontado e intercambiado las pantallas. Recordemos que la activación del nuevo modo de reparación impediría ejecutar el sistema en los ordenadores si los cambios llevados a cabo estaban relacionados con la pantalla, la placa lógica, Touch ID o la carcasa superior, que incluye el teclado, la batería, el trackpad y los altavoces.

Según informan desde este servicio, en todas las configuraciones que han probado, ambos ordenadores han funcionado a la perfección. Dado que iFixit no cuenta con la calificación de serivicio autorizado por Apple para efectuar reparaciones ni disponen de la nueva herramienta (Apple Service Toolkit 2 (AST 2) para ejecutar las comprobaciones necesarias tras las mismas y enviar los datos a la compañía, se infiere que esta característica aún no ha sido activada.

Se desconoce exactamente cuándo comenzará a aplicarse la misma y las razones que Apple tiene para derivar las reparaciones no oficiales en un estado de inoperatividad de los iMac Pro y MacBook Pro. Desde iFixit apuntan que "podría ser un mecanismo para rastrear partes utilizadas por su red autorizada, para verificar la calidad o las tasas de reemplazo. Es posible que las unidades con partes intercambiadas funcionen normalmente, pero aún así reporten un fallo en las pruebas de diagnóstico de Apple por tener componentes no autorizados instalados, como lo hicieron las unidades anteriores en versiones anteriores de AST para HDD / SSD de terceros, RAM y baterías".

La otra posibilidad, menos placentera, es simplemente que la comapañía quiera derivar todas las reparaciones a tiendas oficiales para obtener de esta manera un mayor control y beneficio sobre dichas actividades.