La alargada sombra del acoso sexual en tecnológicas no es solo una cuestión de las compañías en Estados Unidos. En este caso, le ha llegado el turno a 8Fit. La compañía creada en 2014 en Berlín, pero de raíces españolas, ha vuelto a ser noticia. En este caso, no ha sido por una nueva ronda de financiación cerrada para aumentar su expansión mundial o por estar considerado como uno de los mayores éxitos del emprendimiento europeo El motivo del salto de 8Fit a los titulares ha venido de la mano de su fundador: Pablo Villalba.

Según ha podido saber Bloomberg Villalba ya no forma parte de la junta directiva de la compañía que fundó el mismo. El motivo, explica el medio internacional, ha sido por una acusación directa de mala gestión financiera y una serie de denuncias por acoso sexual sobre el fundador de la aplicación deportiva. Ya a mediados de septiembre, el fundador dejó su puesto como director de la compañía, manteniendo el cargo en la junta. Aina Abiodun heredaba el cargo del emprendedor de origen español. Desde entonces, una investigación interna ha estado investigando a Villalba y una serie de actos de mala conducta dentro de la misma.

Una serie de acuerdos de confidencialidad mantienen en secreto los detalles de la investigación. El único detalle que Bloomberg ha podido confirmar es que, efectivamente, el fundador está fuera de la compañía ante la tolerancia cero respecto a su conducta. De momento, ninguna de las partes ha querido hacer declaraciones al respecto.

Desde que Villalba fundase 8Fit en 2014, la compañía ha sido capaz de levantar casi 10 millones de euros en rondas de financiación de un gran grupo de inversores internacionales. En España, logró un primer empujón gracias a la financiación inicial de Vitamina K DE 200.000 euros. Desde entonces, el éxito de la aplicación que está dedicada a la creación de rutinas de ejercicio y dieta ha sido capaz de aunar casi 20 millones de usuarios únicos de pago. Las cuentas de la compañía no son públicas, pero si una de las quejas de la junta directiva iba directamente a cuestionar la gestión económica del fundador, es muy posible que las propias cuentas se hayan visto afectadas.

Ni el primero, ni el último

El caso de Villalba no es el primero que se produce dentro del universo de las compañías tecnológicas. Ya en 2017, las denuncias por acoso sexual se llevaron por delante al fundador de Uber, Travis Kalanick, y a buena parte de un grupo de empleados en la misma compañía. La junta de Badoo fue acusada de celebrar fiestas privadas con mujeres o Binary Capital con varias denuncias por acoso. Tesla, incluso, también se ha visto implicada en varias ocasiones.