Todo depende de las negociaciones a puerta cerrada, pero todo apunta a que el jueves próximo el Decreto Ley del Ministro de Fomento, José Luis Ábalos, tendrá luz verde en el Congreso.

Con el visto bueno de Podemos y PSOE, los adalides del texto presentado el 28 de septiembre, quedaría pendiente saber cuál será en sentido del voto del PP y Ciudadanos. Las primeras conclusiones indican que estos se decantarán por la abstención o, incluso, por el voto negativo. En el caso del PNV no hay nada claro. Según Fedetaxi, una de las mayores gremiales del sector, tras sus conversaciones con el Partido Socialista se indica que las negociaciones "van bien". De aquí al jueves, 25 de octubre, el despliegue de influencias será de vital importancia para que los votos se decanten de un lado o de otro.

Si bien es cierto que el texto no es del agrado de las partes más activas del sector del taxi, Caracol y Elite Taxi, se ha optado por el "menos es nada". Por la parte del sector de las VTC ya ha empezado la lucha para ponerle freno al texto que acabaría con el 90% de las licencias de trabajo de aquí a cuatro años. Una expropiación, según Unuato, que se ha querido escudar con un compensación en tiempo (4 años); desde su punto de vista, esto supone una supresión de las autorizaciones obtenidas de forma lícita por el administrador público y que, ahora, modifican sus condiciones y capacidades de operar. En este sentido, y a partir de un informe elaborado por Garrigues al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL se utilizará como arma arrojadiza contra Fomento y el taxi.

Bajo el aviso de demandas colectivas millonarias si se aprueba el decreto y cambian las condiciones de las licencias, el sector de las VTC utilizará todos sus recursos para tumbar el Decreto Ley. Fundamentado en lo innecesario de la medida de Fomento y en la anticonstitucionalidad del mismo, la guerra de las VTC sigue estando a la orden del día.