Que tenemos un problema con la privacidad es una obviedad a estas alturas. Prácticamente cada semana nos topamos con una nueva filtración masiva o un uso indebido de nuestros datos. La última noticia al respecto, publicada por Bloomberg, asegura que tus aplicaciones te pueden estar siguiendo la pista incluso en el momento en que decides dar al botón 'desinstalar'.

Esto ocurre tanto en iOS como Android, y la mecánica de este funcionamiento es bastante simple. Tanto quizás que muchos ya pueden haber asumido que esto está ocurriendo sin pararse a pensar que esté mal. Algunos desarrolladores están utilizando este sistema para enterarse de cuando desinstalas su aplicación y perseguirte con la tan valiosa publicidad.

Sé cuantos sois, también quiénes

Los desarrolladores de aplicaciones no diseñan sus servicios totalmente desde cero. Recurren a herramientas que sirven, por ejemplo, para realizar un seguimiento de los errores en sus teléfonos. Proveedores de estas soluciones son empresas como Adjust, AppsFlyer, CleverTap, Localytics o MoEngage; veamos cómo funcionan.

Tu teléfono utiliza las notificaciones push para comunicarse con servidores externos. Esto hace que puedas recibir nuevos mensajes casi al instante. Pero no todas son visibles y llegan al usuario, sino que también se utilizan para comprobar simplemente si hay algún mensaje nuevo.

Es con estas notificaciones con las que es posible saber cuando una aplicación ha sido desinstalada: si intentas contactar con el móvil y este no responde. Solo faltaría cruzar este dato con el identificador publicitario de tu teléfono para que comiences a ver anuncios a lo largo y ancho de internet.

Este uso, explotado por algunas aplicaciones como Spotify o Yelp, puede ir en contra de las políticas de uso de las herramientas de desarrollo tanto de Google como Apple. Desde las empresas que proporcionan estos servicios echan balones fuera, afirmando que es decisión de las propias aplicaciones decidir qué usos hacen de estos sistemas. El propósito oficial es hacer un seguimiento de las reacciones a actualizaciones y localizar nuevos fallos.

Desde luego, se trata de una práctica cuanto menos cuestionable. Si un usuario ha decidido dejar de usar tu servicio, quizás lo más adecuado sería respetar esa decisión. No se trata de saber cuántos han desinstalado tu aplicación, sino de saber exactamente qué usuarios lo han hecho.