Google se ha mostrado comprometida con actualizar Android mensualmente para mejorar la seguridad de su sistema operativo. Sin embargo, las operadoras y fabricantes siguen un camino diferente que obstaculizan las actualizaciones. De forma constante escuchamos la dificultad que tienen las personas para actualizar sus dispositivos. Los de Mountain View están conscientes de la seguridad fragmentada y se han puesto estrictos en el último contrato de Android.

De acuerdo a documentos filtrados obtenidos por The Verge, Google está obligando a los fabricantes a mantener actualizados sus dispositivos durante al menos dos años. Cabe señalar que la nueva regla sólo se aplica si se cumple lo siguiente: Los terminales fueron lanzados después del 31 de julio del presente año y alcanzaron las 100.00 activaciones. Esto garantiza actualizaciones en los móviles más populares.

Otro punto importante es que deben proporcionar al menos cuatro actualizaciones de seguridad en el primer año a la venta. Una vez que Google haya corregido fallos en el sistema, los fabricantes tienen la responsabilidad de actualizar los dispositivos en un máximo de 90 días. A partir del segundo año siguen siendo obligatorias, pero ya no existe una cantidad específica por cumplir.

Desde el 31 de julio, un 75% de los terminales involucrados ya cumple con el contrato, según expone el documento. Se espera que todos los dispositivos cumplan el acuerdo desde el 31 de enero del 2019.

¿Qué sucederá con lo fabricantes que no cumplan? Google no aprobaría sus futuros terminales, siendo poco probable que se permita su comercialización. Si bien el acuerdo está dirigido a la Unión Europea, las fuentes de The Verge señalan que las reglas son similares en el resto de regiones.

El nuevo contrato no es ninguna novedad. El jefe de seguridad de Android, David Kleidermacher, mencionó en la pasada Google I/O que se encontraban trabajando con sus socios para poder brindar actualizaciones de seguridad regulares. En aquel momento no se especificaron los términos a seguir. Ahora ya los conocemos a detalle.

Google tiene el objetivo de terminar de una vez por todas con la fragmentación de seguridad, uno de los problemas más reconocidos en Android. Sí, es un movimiento muy importante, resta por ver si en algún momento el contrato obligará a actualizar otro tipo de características. El porcentaje de adopción de Android Pie sigue siendo bajo en la actualidad.