Ayer, con motivo del Direct del mes de septiembre, Nintendo mostró un tráiler de presentación del servicio de suscripción online para Switch. En un simpático e ilustrativo vídeo, la compañía repasaba las distintas características a las que dará acceso el pago mensual: disfrutar de partidas online, guardado de partidas en la nube, acceso a un catálogo de videojuegos retro que irá creciendo y la aplicación móvil que permite utilizar el chat de voz.

Que Nintendo apostara por un servicio online de pago, siguiendo la estela de Microsoft y Sony, no es algo negativo per se y, de hecho, el anuncio de Nintendo Switch Online hacía pensar que, al fin, la compañía se había puesto las pilas y podría mirar de tú a tú, en cuanto a opciones e infraestructura, a sus principales competidoras. Ahora, un año y medio después del lanzamiento de la consola, podemos certificar que Nintendo sigue anclada en el pasado y que, en esta ocasión, pretende cobrar a sus usuarios por una serie de servicios que tras analizar la letra pequeña y, siendo concisos, parecen una broma de mal gusto. Vayamos por partes.

Partidas guardadas en la nube

Desde su lanzamiento, Nintendo Switch no permite hacer un backup local de nuestras partidas guardadas, almacenándolas en discos duros externos, tarjetas SD o pendrives. Así pues, todos nuestros datos se perderían si la consola se estropeara, la vendiéramos, etc. La solución a la que han llegado desde la compañía es el guardado de partidas en la nube, complementario al tradicional en plataformas como Steam, Xbox One o PS4, pero que aquí será nuestra única opción.

¿El problema? Que si escarbamos en la letra pequeña de la web oficial del servicio, comprobaremos que desde Nintendo afirman que "no pueden garantizar que los guardados en la nube sean accesibles después de un amplio periodo de tiempo" tras el fin de la membresía. Asimismo, por si fuera poco, desde la compañía no pueden confirmar que todos los videojuegos sean compatibles con esta característica y, de hecho, son varios los que se ha confirmado que no lo serán: Splatoon 2, Pokémon Let’s Go Evee y Pikachu, NBA 2K19, FIFA 19 o Dark Souls Remastered.

En resumen: todo aquel que quiera tener sus partidas guardadas a salvo deberá pagar por ello, sabiendo además que no todos los videojuegos incorporarán dicha característica y que, una vez dado de baja de la suscripción, dichos datos podrían borrarse.

Actualización 25/09/2018: Nintendo ha confirmado que las partidas guardadas en la nube se mantendrán durante seis meses después del fin de la suscripción al servicio. No es la solución ideal pero, al menos, es información concreta.

Chat de voz

Esto es, posiblemente, lo más flagrante. Cuando se empezaron a esbozar las características de la infraestructura online de Switch, previo a su lanzamiento, todo el mundo se llevó las manos a la cabeza al comprobar que la consola no integraría chat de voz tradicional y que, para utilizarlo, se tendría que recurrir a una aplicación de nuestro smartphone. Desde Nintendo afirmaban que "es la solución más cómoda" (sic).

Dado que la implementación de Nintendo Switch Online se retrasó indefinidamente, parecía lógico pensar que desde Nintendo trabajarían en implementar un servicio a la altura de los tiempos que corren (incluso Discord se ofreció a ayudar con la causa), lejos de obligar al jugador a tener que utilizar la consola y el smartphone al mismo tiempo. Muy lejos de ello, la idea original sigue en la hoja de ruta y, pese a que videojuegos como Fortnite posibilitan el utilizar unos cascos y hablar a través de la consola, Nintendo abogará por el chat a través de la aplicación Y, recordemos, será necesario pagar para acceder a dicha característica. No hay mucho más que decir al respecto.

Videojuegos de NES

Quizá la ventaja más llamativa del servicio es la de tener acceso a un catálogo creciente de videojuegos de NES del que, algunos títulos, incorporarán multijugador online. Es un aspecto que se agradece pero que, desde luego, palidece ante servicios como los videojuegos ofrecidos mensualmente en PlayStation Plus y Games With Gold. Asimismo, hablamos de títulos con más 30 años a sus espaldas y que, de ningún modo, son suficientes para sustituir la ansiada consola virtual que, parece, Nintendo no tiene intención de implementar en Switch.

Por si esto fuera poco, hay ciertos requisitos y barreras: pese a mantener nuestra suscripción activa, no podremos acceder a los videojuegos si pasamos más de siete días desconectados de Internet. Es, con mucho, el menor de los problemas de Nintendo Switch Online pero, a su vez, la enésima prueba de que el servicio está lejos de ser lo que cabría esperar y, sobre todo, lo que se le debería exigir a cualquier compañía, más a una del tamaño y recorrido de Nintendo, en pleno 2018.

Juego online

Evidentemente, el núcleo de Nintendo Switch Online. Resulta extraño, cuanto menos, que tras un año y medio de servicio gratuito (y muy mejorable, en muchos aspectos) Nintendo vaya a restringir el acceso a dicha característica sin prometer o hablar de una mejora sustancial en la infraestructura. No deja de sorprender la forma en la que Nintendo ha gestionado todo lo tocante al online de la consola, dando la sensación en todo momento de estar trabajando a contrarreloj y con prisas.

Desde la compañía confirman que la suscripción de pago será requisito indispensable para disfrutar de Splatoon 2, ARMS, Mario Kart 8 Deluxe, Mario Tennis Aces o Sushi Striker: The Way of Sushido pero, de nuevo, hay cierta letra pequeña y no confirman que todos los videojuegos con modalidades online vayan a requerir tal cosa. Sin ir más lejos, ya sabemos que títulos free to play como Fortnite o Arena of Valor no lo harán. A falta de ver si el mediocre servicio (códigos de amigo, ausencia de servidores dedicados, etc.) mejora sustancialmente, este es el aspecto al que menos se le puede achacar.

El precio no justifica las carencias

Nintendo Switch Online es un servicio notablemente más económico que las suscripciones de Xbox Live y PlayStation Network: 3,99 euros o dólares por mes, 7,99€/$ por trimestre o 19,99€/$ por año. Hablando de precios oficiales (y sin contar un plan familiar muy beneficioso), la suscripción anual de Nintendo Switch Online tiene un coste aproximado a las suscripciones trimestrales de los servicios de PlayStation 4 y Xbox One. Algo de agradecer pero que, por lo ya comentado, no justifica lo exiguo del servicio.

Lo que lleva año y medio siendo gratuito pasa a ser de pago, el chat de voz es poco menos que una incómoda inocentada, el guardado en la nube tiene (mucha) letra pequeña que tener en cuenta y los videojuegos para NES, aunque se agradecen, están lejos de mirar de tú a tú a los servicios rivales o a la propia consola virtual de Nintendo. Ahora mismo, la compañía tiene mucho que demostrar y, por el momento, las sensaciones distan de ser positivas. Lo peor de todo es pensar que desde Nintendo creen que, en pleno 2018, este es un servicio por el que sus usuarios deberían querer pagar y estar satisfechos por ello.