Apple ha presentado hoy sus nuevos terminales, que esta vez se repartían protagonismo en tres modelos. El menor de ellos es el iPhone Xr, un terminal de especificaciones más modestas que sus hermanos Xs y Xs Max que llega para cubrir el hueco de entrada enfocado a quienes quieren un terminal de compañía pero no necesitan las especificaciones más altas.

No obstante, catalogar al iPhone Xr es complicado porque no se puede encuadrar de manera exacta ni en la gama media ni en la gama alta, algo que lo deja en tierra de nadie frente a sus competidores directos y por lo que es necesario valorar al este dispositivo con las particularidades que ofrece. Y no hablamos –solo– del gran abanico de colores en los que llegará a las estanterías.

Un iPhone lleno de color

El iPhone Xr y su singularidad viene dada por muchos factores, pero la principal es que cuenta con el mismo procesador que sus hermanos mayores, el A12 Bionic, algo que lo pone inmediatamente por delante de cualquier posible competidor en cuanto a potencia y rendimiento. Además, dispone de la misma cámara tanto en la frontal como en la trasera, aunque en esta última, eso sí, cuenta con una sola lente. A pesar de ello, el iPhone Xr ofrece también la posibilidad de realizar fotografías en modo retrato a través de software, incluyendo la regulación del desenfoque.

A pesar de contar con un marco de aluminio, el Xr dispone de carga inalámbrica gracias a su trasera de cristal, contando también, como en los Xs y Xs Max, con la nueva versión de Face ID, que permite un reconocimiento facial más rápido y eficaz. Esto lo sitúa por encima, nuevamente, de gran parte de su competencia, que no son capaces de ofrecer estos dos aspectos en conjunto o, en ningún caso, un reconocimiento facial de tanta calidad.

De ofrecer la cámara tan buenos resultados como promete, sumado al resto de tecnología que incorpora Apple en el resto de ámbitos, el iPhone Xr es un serio candidato a ser superventas. La diferencia de precio hace que otros terminales como el OnePlus 6 o el Galaxy S9 sean ciertamente atractivos, aunque en el cómputo global será complicado que den tanto de sí como el nuevo y colorido smartphone de Apple.