Después del boom de las criptomonedas vino el boom del robo de las mismas. En comparación con todo el 2017, el robo de monedas digitales se ha triplicado en lo que va del 2018.

El principal objetivo de los piratas informáticos son las plataformas de intercambios. En consecuencia, los expertos en ciberseguridad recomiendan a los usuarios guardar sus criptomonedas en wallets frías y no calientes.

Las billeteras digitales sirven para lo mismo que una física, guardar tus monedas digitales. Aquí vamos a hablar de las principales diferencias entre los dos tipos que existen, incluyendo el porqué una es más segura que la otra.

Billetera caliente

Las wallets calientes son aquellas que están en línea. Su principal característica es que se puede ingresar a ellas desde cualquier dispositivo con acceso a internet. Por eso, están más expuestas a las artimañas de los piratas informáticos.

Las llaves privadas se almacenan en los servidores online de la billetera, mientras que la persona solo tiene el usuario y contraseña de su cuenta. Si un hacker consigue acceder a los servidores de la wallet, puede robar tu información y las criptomonedas que tengas almacenadas en tu monedero caliente.

Eso no significa que nadie deba usarlas. De hecho, son de gran utilidad para aquellos que necesitan hacer transacciones con mucha frecuencia. Algunas de las más populares son: Coinbase, Blockchain y CoinPayments.

Billetera fría

Por el contrario a las billeteras calientes, las wallets frías almacenan las criptomonedas fuera de la red. En este caso, existen tres subtipos:

  • Las carteras de escritorio: estas se descargan e instalan en un dispositivo. Una ventaja y desventaja a la vez es que solamente podrás acceder a este monedero desde el equipo en el cual lo descargaste. Aunque esa es la razón es por la cual ofrece un mayor nivel de seguridad, las criptomonedas almacenadas serán susceptibles a un robo si el ordenador o dispositivo es hackeado o en el caso de un virus. Entre los más conocidos se encuentran Electrum, Bitcoin Core o Bitcoin Armory, entre otros.

  • Las carteras de hardware: es un dispositivo, comúnmente un USB, en el cual almacenas tus claves privadas de usuario. Si bien sirven para hacer transacciones en línea, los fondos quedan guardados fuera de la red, lo que garantiza un mayor nivel de seguridad siempre y cuando no pierdas el hardware. Pueden admitir distintos tipos de monedas digitales y ser compatibles con diversas interfaces web. Algunas de las más usadas son: Ledger, Trezor y Keep Key.

  • Las carteras de papel: como señala su nombre, consisten en generar un código QR de tu Bitcoin para, literal, tenerlo impreso en un papel. También se refiere a una copia física de las claves públicas y privadas. O bien, puede ser una pieza de software que sirve para generar un par de claves de forma segura, que de igual forma debes luego imprimir. Con esta opción, las transacciones tienen más pasos, pues debes transferir los fondos desde la cartera de software a la dirección pública de la wallet de papel o viceversa.

Otra opción son las wallets híbridas porque a final de cuentas, como dice el dicho, lo más seguro es "no poner todos los huevos en la misma canasta".