Mañana sale a la venta el Xiaomi Mi A2 en los principales puntos de venta, y lo hará con una mala noticia. Fortnite para Android no correrá en él, por pertenecer a un segmento del mercado, la gama media, que Epic Games ha discriminado con una honrosa excepción, el Xiaomi Mi 8 SE.

Dado el rendimiento gráfico del Xiaomi Mi A2 y de otros terminales con un chip tan avanzado como el Snapdragon 660 como el BQ Aquaris X2 Pro, el Oppo R15 Pro o el Xiaomi Mi Note 3, se esperaba que fueran smartphones ideales para que Fortnite para Android se moviera perfectamente, como lo hace PlayerUnknown’s Battlegrounds en terminales incluso inferiores.

Es cierto que de momento sólo hablamos de una versión beta, pero el mercado Android está compuesto en su mayoría por gama media, como acredita el dato de que el precio medio de venta años tras años es sólo ligeramente superior a los 300 dólares, franja en la que se enmarcan todos los terminales con Snapdragon 660 e inferiores. El caso del Xiaomi Mi 8 SE es peculiar, porque es el único en montar el Snapdragon 710, que en potencia gráfica es un 50% más rápido que el Snapdragon 660, y sólo un 24% más lento que el Snapdragon 821, que junto al 820 y a los de esa generación, como el Exynos 8890 del Samsung Galaxy S7, son los únicos en soportar Fortnite para Android.

Pensábamos que el hardware actual de gama media sería suficiente para correr Fortnite en Android, sin tener en cuenta que en iOS, el hardware menos potente que lo corre es del iPhone SE o iPhone 6s, que cuenta con un procesador de 2015, el Apple A9, cuya GPU es prácticamente el doble de la Adreno del Snapdragon 660. El Apple A8, chip del iPhone 6, que es el que ofrece una potencia gráfica similar, tampoco lo corre, por lo que no es un maltrato de Android en sí, sino de falta de optimización para terminales antiguos.

Este caso de Fortnite para Android volverá a abrir un eterno debate: si es mejor adquirir un terminal de gama media actual, o un flagship de hace dos años si lo que se pretende es jugar. Para juegos, ya lo dijimos en la review del Xiaomi Mi A2, el Samsung Galaxy S7 mantiene un gran valor, superando también en dos veces la capacidad del nuevo Android One. Otros usuarios que tampoco podrán estar contentos con terminales de bajo coste de 2016 serán los propietarios de los OnePlus 3 y 3T, que pese a contar con el mismo Snapdragon 820/821 de los ZTE, no soportan la beta del juego.

En Huawei, la situación de Fortnite para Android es similar, y es que sólo terminales que cuenten con el Kirin 970, el más actual de la firma, podrán correr el juego, algo "grave" teniendo en cuenta que smartphones como el Huawei P10 o el Mate 9 tienen potencia de sobra para correr los últimos títulos.