Entre la cinefilia mundial, el neoyorkino Joss Whedon no necesita presentación: si ya era uno de los creadores de seres televisivas con más crédito desde que parió Buffy, cazavampiros (1996-2003), que adaptaba la película homónima (Fran Rubel Kuzui, 1992) de cuyo guion es responsable y a la que le siguieron el spin-off Angel (1999-2004), el amor perdido de Sheldon Cooper que fue Firefly (2002-2003), Dollhouse (2009-2010) y Agentes de S.H.I.E.L.D. (desde 2013), que lleva con Maurissa Tancharoen y su hermano Jed, en los últimos años se había vuelto a reivindicar lo suyo al dirigir Los Vengadores (2012) y Vengadores: La era de Ultrón (2015), dos éxitos de la gran pantalla que se encuentran entre lo mejorcito del Universo Cinematográfico de Marvel y que se suman a Serenity (2005), continuación en largo de Firefly, la inesperada Mucho ruido y pocas nueces (2012) y Liga de la Justicia (2017) tras Zack Snyder.

Con estas credenciales, a ningún espectador que se dé por enterado puede sorprenderle lo más mínimo que varias compañías de producción audiovisual, Netflix inclusive, se hayan dado de tortas por conseguir su nuevo proyecto para la pequeña pantalla: la serie The Nevers, que ha sido descrita como un drama épico de ciencia ficción ambientado en la época victoriana, con protagonistas femeninas de extraños poderes, villanos temibles y una misión que podría cambiar el curso de la historia. Finalmente, la HBO, morada de esa gran obra del género que es Westworld (Jonathan Nolan y Lisa Joy, desde 2016), es la que se lleva el gato al agua: “Honestamente, no podría estar más emocionado”, ha dicho Whedon. “The Nevers es tal vez la narrativa más ambiciosa que he creado, y no puedo imaginar un mejor hogar que HBO”. Qué duda cabe de que la esperaremos con muchas ganas.