El nivel de inversión en I+D en España no pasa por su mejor momento, pese a no ser una de sus peores crisis. Se confirmaba durante la presentación del informe anual de la Asociación Española de Bioempresas(ASEBIO). Los resultados del mismo apuntan a que existe un gran estancamiento del sector, con un retroceso en el impacto económico de este sector y un decrecimiento del número de empresas. un ecosistema empañado de claroscuros que aún tiene un gran margen de mejora claro que debe venir directamente del sector público y sus aportaciones.

¿Y qué ocurre con el sector privado? La realidad es que, aunque tirando de buena parte del carro de la financiación, se está produciendo un claro estancamiento en lo que a financiación se refiere. 2017 registraba un total de 27 operaciones capaces de levantar un total de 94 millones de euros; un dato prácticamente similar al registrado un año antes. 26 operaciones. La diferencia radica en el importe de las mismas. 63 millones de euros para el registro de 2016.

De las rondas de 2017, casi 30 millones tenían origen en el capital riesgo. Alentado por inversores nacionales e internacionales, las firmas de inversión más populares ya comprometieron durante el año pasado unos 46 millones de euros para futuras inversiones. muchas de ellas soportadas por la apertura de nuevos fondos. Altamar, Inveready, Inkemia o Navarra Tech ya estaban fondeándose para comentar inversiones a lo largo de 2018.

Mientras la financiación pública se mantiene en un stand by, principalmente de la mano de CDTI, que entre 2016 y 2017 ha mantenido su volumen de presupuesto -a la baja desde 2012-. Mientras, nuevos modelos encargados de la búsqueda de capital alternativo han empezado a surgir en el entorno de la biotecnología. La financiación complementaria, entendiendo este segmento como los préstamos o participaciones, también ha denotado cambios importantes. ENISA, perteneciente al Ministerio de Economía, se ha convertido en uno de los mecanismos más populares de los últimos años. 31 operaciones en 2017, dos menos que el anterior año, pero más capital invertido (casi 11 millones de euros). Por otro lado, la llegada de crowdfunding, una herramienta que se ha popularizado como una importante herramienta para obtener fondos; superando, incluso, los objetivos totales en las campañas.