El HTC Exodus será una realidad antes de que finalice el año. Adelantado ya el pasado mes de mayo, la compañía taiwanesa, que aún no revela los detalles técnicos del terminal, confirma que el dispositivo hará acto de presencia en el mercado en 2018 y que lo hará de manera global en los mercados en los que opera el fabricante, no siendo una versión pensada únicamente para territorios concretos.

Exodus será el primer teléfono de HTC centrado en el blockchain y pretende hacer las veces de almacén seguro de criptomonedas a través del cual realizar todas las gestiones de las mismas, no teniendo que disponer de ningún dispositivo adicional. Desde la compañía lo autodenominan como "el primer teléfono blockchain nativo del mundo" y será el siguiente smartphone que lancen al mercado tras el U12+, un gama alta que sirve para reafirmar un buen trabajo de la empresa que no cesa de estar salpicado de malas noticias.

Sin ir más lejos, hace tan solo unos días la compañía anunció el despido de 1.500 de sus empelados en Taiwán, evidenciando el precario estado en el que se encuentra el fabricante. ¿Es un teléfono enfocado el blockchain la solución a todos sus males?

Un acto de fe

A día de hoy resulta necesario llevar a cabo poco menos que un acto de fe para creer en la vuelta a la batalla de HTC como el fabricante de referencia que una vez fue. Las malas decisiones, las pobres ventas y el paso del tiempo sin encontrar soluciones han ido sumiendo a la compañía en una zanja que cada vez resulta más difícil escalar. Si bien es cierto que los últimos dispositivos que ha comercializado no desmerecen la larga trayectoria de la empresa, el público parece haber dado ya la espalda de manera permanente a la marca.

Con el HTC Exodus se quiere incidir ahora en un mercado novedoso para la compañía con un terminal que lo va a tener complicado para generar la más mínima expectativa de cara a su lanzamiento, a pesar de las pretensiones de la compañía. Así lo expresa el responsable del apartado de criptomonedas:

En la nueva era de internet, las personas generalmente son más conscientes de sus datos, esta es una oportunidad perfecta para que el usuario pueda comenzar a poseer su identidad digital. El Exodus es un gran punto para comenzar porque el teléfono es el dispositivo más personal, y también es el lugar donde se originan todos sus datos. Estoy entusiasmado con la oportunidad que brinda para descentralizar Internet y remodelarla para el usuario moderno.

La realidad es que al poco interés que despierta HTC en el mercado hay que sumarle que las divisas virtuales no pasan por su mejor momento, dejando entrever que quizá este fuera un dispositivo que comenzó a gestarse tras el auge que estas tuvieron hace unos meses y que, si bien entonces podría incluso haber tenido sentido para aprovechar el inusitado interés causado, ahora queda falto de justificación. Más aún cuando las primeras pistas apuntan a unas no demasiado sobresalientes especificaciones y un precio que, justificado por su exclusiva tecnología, rondaría los 1.000 dólares.

Aún es pronto para hablar, pero si este es el plan de HTC para volver a la vida, me aventuraría a decir que ya pueden ir buscando otro alternativo. Para rematar la jugada y terminar de rizar el rizo, el Exodus vendrá con un acuerdo con la plataforma CryptoKitties bajo el brazo. Si este el fabricante que una vez lideró la industria móvil, resulta cada vez más complicado reconocerlo.