Detectar la bacteria Xylella fastidiosa será a partir de hoy más fácil. Un estudio publicado este lunes en Nature Plants —y que cuenta con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)— ha logrado la tecnología necesaria para detectar esta bacteria antes de que se muestren síntomas visibles. En el proceso se llegaron a evaluar más de 7.000 olivos del sur de Italia, obteniendo una fiabilidad del 80%.

La bacteria Xylella fastidiosa es “Gram-negativa, aeróbica, y cuyo óptimo de crecimiento se sitúa entre los 26-28ºC”, según recoge el Ministerio de Agricultura. “Es una bacteria que se encuentra en el xilema, y se multiplica dentro de los vasos llegando a taponarlos y a obstruir el flujo de savia bruta, lo que provoca síntomas que se corresponden con falta de agua o carencia de nutrientes”, señalan. Esta bacteria es capaz de producir 350 enfermedades en diferentes árboles y plantas. En el caso de los olivos, "la enfermedad ocasionada por la bacteria Xylella fastidiosa se denomina Olive quick decline syndrome (OQDS)”, comenta el investigador Pablo Zarco-Tejada, del Joint Research Centre de la Comisión Europea.

“Desde que una planta se infecta por la bacteria Xylella fastidiosa hasta que presenta síntomas visuales pueden pasar entre 8 y 14 meses. Durante este tiempo la planta no muestra síntomas, pero su fotosíntesis se ve afectada”, explica el investigador. Además, los insectos pueden llevar la bacteria a otros árboles cercanos y contagiarlos: “La detección temprana de la infección es clave para su erradicación, ya que durante este tiempo en que la planta no muestra síntomas puede estar jugando el papel de fuente de infección, ayudando a su propagación”, añade Zarco-Tejada.

Detección con cámaras

No hay signos externos, pero se puede detectar, como explican en el estudio los investigadores. “Se producen cambios en determinados pigmentos (carotenos, antocianinas, xantofilas) y en la emisión de fluorescencia clorofílica, cambios que hemos demostrado que podemos detectar mediante cámaras hiperespectrales y térmicas de alta resolución, sobre todo antes de que se produzcan dichos síntomas visibles por el ojo humano. El aumento de temperatura en la planta que se produce debido al taponamiento de los vasos del xilema lo detectamos mediante imágenes térmicas", explica el investigador.

Hasta ahora, para poder detectar la bacteria se hacía de forma visual cuando el árbol ya empezaba a mostrar síntomas y, por tanto, probablemente ya se habría propagado, o enviando muestras para hacer pruebas en el laboratorio. Pero gracias al estudio en el que participa el CSIC ahora simplemente con el vuelo de aviones con o sin tripulación y cámaras hiperespectrales y térmicas de alta resolución se podrá saber si los cultivos están afectados.

Pablo J. Zarco-Tejada

No obstante, a pesar de la temprana detección no hay solución para aquellos árboles y plantas que se infecten con Xylella fastidiosa, según explica Zarco-Tejada. La única solución es cortar los árboles afectados y un radio cercano, por si también han sido contagiados. “Por esa razón es crítico que se detecten lo antes posible para que la erradicación pueda realizarse correctamente”

Presencia en España

La Xylella fastidiosa causa la enfermedad de Pierce, descrita por primera vez en California, en 1891. Después se expandió a Brasil y otros países del continente americano. Desde Costa Rica se introdujo en Europa por Italia, que en 2013 detectó en la región de Puglia la primera infección por esta bacteria. De ahí pasó a Córcega, la Riviera francesa y España.

Fue en noviembre de 2016 cuando se detectó por primera vez en Mallorca, pasando después hasta la isla de Ibiza. En junio de 2017 ya estaba en Alicante y, recientemente, se han encontrado olivares y otras plantas infectadas tanto en Madrid como en Almería.