Los primeros análisis de Windows sobre ARM, que por ahora es sinónimo de Windows sobre Qualcomm Snapdragon, no han sido muy positivos. Aunque la velocidad nunca fue la mayor promesa de Microsoft y Qualcomm, quedando la autonomía y la conexión 24/7 como grandes atributos a favor, se esperaba que con los avances de chips como el Snapdragon 835 fuese suficiente para que la experiencia de escritorio fuese parecida a la de un portátil tradicional. No ha sido así, y al aún inédito Snapdragon 850 se unirá pronto el Snapdragon 1000, el primero para competir de tú a tú con Intel.

Windows sobre ARM ha demostrado ser un proyecto mucho mejor que Windows RT, que requería una transición que los desarrolladores no estaban dispuestos a acometer. Aun así, la lentitud producida por la emulación hace que las gamas de procesadores de bajo consumo de Intel sigan por encima, pese a que chips como los Core M sigan siendo criticados a día de hoy.

El Snapdragon 1000 sería la respuesta a estos problemas, llegando con los nuevos núcleos Cortex-A76 que comenzarán su producción a partir del comienzo de próximo año. A ellos sumará núcleos Cortex-A55, ya disponibles en el mercado y en uso para soluciones de bajo consumo y apoyo a chips de alto rendimiento. Lo más atractivo es que el PC de pruebas de Qualcomm que está utilizando para el desarrollo cuenta con 16 GB de RAM, 256 GB de almacenamiento y un nuevo chip de gestión de energía dedicado.

El tamaño del Snapdragon 1000 parece ser mucho mayor (20x15 mm) al de sus hermanos dedicados a smartphones (12.4x12.4 mm), algo que también le llevaría a consumir mucho más, con un TDP de hasta 12W, frente a los 15W de los procesadores de cuatro núcleos de Intel de la serie U y 4.5 de los Core M ahora renombrados a i5 e i7.

Es pronto para saber el efecto que tendrá el Snapdragon 1000 en la experiencia, pero en comparación a lo relativamente poco que esperamos del Snapdragon 850, puede ser ese chip de bajo consumo y buen rendimiento, gran autonomía y buena conectividad que el mundo del PC todavía no conoce. Aun así, lo más interesante de Windows sobre ARM sigue inexplorado, y es la posibilidad de lograr una convergencia real con un Windows 10 completo desde un smartphone.