El gran argumento de ventas de OnePlus siempre fue el precio. Siempre. Y yendo un pasito más allá, la calidad-precio. Nunca pudieron competir de forma honesta con su estrategia de flagship killer, y más bien triunfaron porque en el mercado había un hueco de 200€ entre el Moto G y la gama alta. El nicho de usuarios que valoran las especificaciones y la experiencia estaba huérfano si no iba a los 700€, y llegó OnePlus a 269€ ofreciendo casi todo lo que deseaban.

Y las cosas salieron bien. Algunos fuimos muy críticos porque en algún momento, de forma ingenua, pensamos que por 269€ de verdad podían ofrecer lo que Samsung estaba dando con el Galaxy S5 o Apple con el iPhone 5s. No sólo no era verdad sino que la distancia, salvo en velocidad, era abismal, y los fallos, muy comunes. OnePlus lo sabía y tenía que mejorar su producto, y vaya si lo ha hecho.

¿El problema? Para lograr esas mejoras, tuvo que traicionar su estrategia de precios chollo, para acabar acercándose al precio de terminales de su mismo año muy rebajados o precios corrientes del año anterior. Y muchos pensamos que era su fin. La mejoría del OnePlus 2 al 3 fue espectacular, pero también lo fue el el crecimiento de su precio, de 339€ a 399€. Lo mismo ocurrió meses más tarde, con el OnePlus 3T a 439€. Y así hasta los 519€ del OnePlus 6, pasando por los 499€ del OnePlus 5 y el 5T. La cosa quedaba así con los modelos básicos:

  • OnePlus One: 269€.
  • OnePlus 2: 339€.
  • OnePlus 3: 399€.
  • OnePlus 3T: 439€.
  • OnePlus 5: 499€.
  • OnePlus 5T: 499€.
  • OnePlus 6: 519€.

El crecimiento del precio entre el primer modelo y el último disponible ha sido de un 93%, y entre el primero muy aceptable y que ya contó con componentes caros (más allá del procesador) como una pantalla OLED como fue el OnePlus 3 y el último, un 30%. Así, existía el riesgo de que el público fiel a OnePlus, conocido por ser early adopter, se sintiera ultrajado y dejara de comprar lo que la compañía de Carl Pei tenía que ofrecer, pero no ha sido así.

La prueba de que OnePlus tiene un público fiel

El OnePlus 3 fue el primero en justificar una subida importante de precio, pero desde ahí, no demasiado. Aun así, a la compañía le va mejor que nunca.

Pese a esas subidas de precio, OnePlus ha anunciado que ha vendido un millón de unidades del OnePlus 6 en tan sólo 22 días. Podría pensarse que no es mucho y que luego venderán menos por el factor de compra temprana de su público. Sin embargo, dos modelos igualmente atractivos y con una estrategia de marketing similar como fueron OnePlus 5 y el 5T, necesitaron tres meses para alcanzar esa cifra mágica. Estamos, por tanto, ante un crecimiento desmesurado.

Las predicciones de que subir el precio, aunque fuera un aumento de tan sólo 20€, sería un hecho perjudicial son, por tanto, erróneas. Pese a que la competencia tiene precios más altos que nunca, también hay muchas rebajas que hacen a sus terminales más atractivos. Lo vemos en Samsung, en LG, en Huawei e incluso en Apple. Aun así, parece que no importa. OnePlus tiene un público muy fiel y en este caso han premiado las mejoras del terminal de la primera mitad de 2018, que no son pocas en el aspecto más clave, la cámara.

La compañía se puede tomar esto como un impulso que le haga subir más los precios si por otra parte llega una mejoría perceptible. Todo tiene un límite, seguro, pero de momento no parece claro. Si el público sigue percibiendo, pese a las subidas, que su producto a más de la mitad de precio de un iPhone X, está cualitativamente cada vez más cerca del terminal de Apple, como es el caso, habrá ingresos asegurados. Tampoco hay que olvidar el papel de la India, en cuyo mercado premium, OnePlus creció al 1.116% en 2017. Gracias a eso, ha logrado hacerse con un 48% de cuota de mercado, haciéndose con un hueco por delante de Samsung y Apple.