Millie Bobby Brown ha decidido decir adiós a Twitter. La actriz que se puso en la piel de Eleven en la serie de Netflix de Stranger Things ha sido víctima de la utilización de su imagen para difundir mensajes homófobos en la red social. Como respuesta, la joven de 14 años ha decidido cerrar su cuenta verificada @milliebbrown este miércoles 13 de junio.

Las imágenes y los memes se han empezado a publicar este miércoles en la plataforma, en la que se calificó a la actriz como homófoba y en contra de los derechos de los gays. La acusación se enfrenta directamente con las acciones defensoras de la comunidad LGBT por parte de Millie Bobby Brown, quien tiene una segunda cuenta en la que enfrenta el bullying. La cuenta @Milliestopshate sigue activa hasta el momento de la publicación de este artículo.

https://twitter.com/thelovelesscIub/status/1006038582786777088

Para las fotografías y memes falsos, se utilizaron selfies de la actriz y se añadieron comentarios y declaraciones ofensivas para la comunidad LGBT. A pesar de que todavía no se ha confirmado el motivo que explica la difusión de estas publicaciones, las primeras informaciones apuntan a que fue una broma dentro de la red social.

La que podría ser una broma ha acabado teniendo consecuencias para Eleven de Stranger Things, quien contaba con millones de seguidores en Twitter. Después de la eliminación de su cuenta, muchos de sus seguidores han mostrado su apoyo a Brown a través de la plataforma.

https://twitter.com/softsadsatan/status/1006991993296375809

Millie Bobby Brown no ha sido la única. La actriz de The Last Jedi de origen vietnamita Kelly Marie Tran borró el contenido de su cuenta de Instagram después de ser víctima de comentarios racistas durante varios meses.

Su actuación en la saga de Star Wars fue la razón por la cual recibió estos mensajes y, como respuesta, decidió eliminar sus fotografías de la plataforma de fotografías por excelencia.

Otra actriz de la saga galáctica también abandonó Instagram después de recibir comentarios violentos en 2016. Daisy Ridley, quien interpreta a Rey en la saga galáctica, fue una de las primeras en tomar medidas contra estos comportamientos y, por desgracia, otras actrices le han seguido los pasos y han tenido que eliminar sus cuentas en redes sociales.