Los vehículos voladores han pasado de ser un símbolo de un futuro lejano a formar parte de la realidad. Compañías como Uber están apostando por taxis voladores que pueden revolucionar el sector de la movilidad. Boeing también está llevando su propia estrategia con un coche autónomo volador y, para fomentar todavía más las opciones y modelos dentro del transporte aéreo, lanzó el concurso Go Fly.

La competencia a nivel mundial, que será premiada con 2 millones de dólares a la empresa más innovadora, busca crear un dispositivo volador capaz de transportar a una sola persona durante alrededor de 30 kilómetros sin necesidad de recargar ni repostar. Estos "deben ser seguros, útiles y emocionantes, pero el diseño y la función del dispositivo depende de los equipos", marcan las condiciones de Boeing.

Los primeros finalistas del concurso ya han sido escogidos y, para la segunda fase, deberán crear los prototipos reales de los modelos que han sido presentados. Estas ideas pueden ser de vital importancia por poder marcar el futuro de la aviación y del transporte aéreo.

Desde Estados Unidos a Japón, se han mostrado diferentes diseños que simulan motocicletas voladoras, algunas parecidas al Speeder de Star Wars o a drones para pasajeros. Por ejemplo, una startup europea ha presentado su proyecto Vantage, que cuenta con cinco rotores en la parte debajo del vehículo. Otra de las apuestas vino por parte de una empresa de Letonia, la cual optó por instalar los rotores en la parte trasera y delantera y por el despegue y aterrizaje vertical.

Las fotografías de las primeras ideas han sido lanzadas para demostrar la flexibilidad de las innovaciones en la tecnología que podría cambiar el sector de la aviación. "Los diseños ganadores demuestran que todavía hay innovadores creativos y audaces en todo el mundo cautivados e inspirados por el vuelo motorizado", afirmó el director de tecnología de Boeing, Greg Hyslop, en un comunicado.

Después de construir el prototipo, las empresas pasarán por diferentes etapas hasta llegar a al fase final, en la que deberán programar un viaje de prueba programado para 2019. Los grandes proyectos, a pesar de que deben superar ciertos retos como la regulación para que puedan ser comercializados y operados en un futuro, pueden convertirse en el campo de ensayo para probar las nuevas tecnologías que pueden marcar un antes y un después en la aviación y movilidad.

En el concurso Go Fly han participado alrededor de 600 proyectos, los cuales han sido evaluados por 97 jueces. Estas son algunas imágenes de los diseños más prometedores.