Cuando parecía que el culebrón entre ZTE, Estados Unidos y China llegaba a su fin, mediante un inminente acuerdo entre las dos potencias, por el cual la compañía podría seguir operando con normalidad, TechCrunch ha echado más leña al fuego. Según informa, ZTE es uno de los mayores ladrones de propiedad intelectual del mundo, si no el que más. No es tanto un problema en sí en el negocio de telefonía móvil, donde la compañía tiene un papel cada vez menos relevante, como en el negocio de redes, donde sí es un gigante en competencia con Huawei, Ericsson, Alcatel, etc.

El caso contra ZTE viene de lejos. Tras incumplir, según el Gobierno estadounidense, las sanciones comerciales contra Corea del Norte e Irán, ZTE se vio obligada a pagar una multa de 1.192 millones de dólares. El caso fue a más, con acusaciones más grandes por parte de Estados Unidos, lo que acabó en un veto comercial impuesto hasta el año 2025 por el Departamento de Comercio.

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El problema para ZTE es que, con ese veto, se estaba frenando la llegada de software y hardware fundamental para operar, como es el sistema operativo móvil Android o los chips de Qualcomm o Intel. Sin que se hayan pronunciado por el momento, las paces con ZTE podrían no llegar a buen puerto si Donald Trump introduce en el caso el asunto del robo de propiedad intelectual y la infracción de patentes. La relevancia de la noticia no es menor, ya que frenar esos robos procedentes de empresas chinas es uno de los objetivos que el dirigente persigue en su nueva política comercial.

Según PACER, el índice nacional de casos en los tribunales federales, ZTE ha recibido 126 demandas en el último lustro. A esa cifra se suman otras 100 demandas por haber infringido patentes en países de Europa, India, Canadá o Australia. ZTE suele demandar muy pronto el pago de los derechos que le corresponden por el uso de sus patentes, pero no es igual de rápida ni de efectiva a la hora de pagar por el uso que hace de las de otros. No es un caso común entre otros fabricantes chinos de renombre, como por ejemplo Lenovo.

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Las malas prácticas de ZTE en este sentido han puesto en gran peligro su futuro comercial, y el comportamiento con las patentes podría ser la gota que colma el vaso e incluso rompe el posible acuerdo. De momento, los casi 75.000 empleados de la compañía continúan a la espera de poder retomar la actividad normal, algo que con noticias como esta, no está muy claro que pueda ocurrir pronto.