Casi tres años desde que Campus Google iniciase su actividad en Madrid. Lejos de la línea de campus que la tecnológica estadounidense ya tenía abiertos en otras partes del mundo, la capital española sorprendía por ser la nueva localización de uno de los centros que más atención llamaba por aquel momento. Un coworking para emprendedores; un concepto por aquel entonces novedoso que, a día de hoy, ya no sorprende a nadie. Una simple mirada al pasado versus presente y cuesta imaginar cómo han evolucionado las cosas desde entonces. Los espacios para emprendedores se han sucedido uno tras otro a lo largo y ancho de la capital. Más pequeños, más grandes; más humildes o sustentados por grandes multinacionales que han visto del emprendedor un nuevo modelo de negocio rentable: Spaces o WeWork serían dos ejemplos que, seguidos a la experiencia de Google, han tomado posiciones en la capital.

¿La diferencia? Campus Google siempre tendrá detrás al gigante tecnológico que, entre otras muchas cosas, siempre tendrá la virtud de haber sido una startup. Con un brazo financiero mucho más potente que cualquier otro centro de trabajo, la realidad es que Campus Google Madrid ha batido los récords de la red de centros de trabajo a nivel global. 40.000 miembros, una de sus ventajas ha sido siempre la capacidad para levantar dinero por parte de sus compañías: en lo que lleva abierto el campus, se han levantado 112 millones de euros por startups pertenecientes a la comunidad. Solo en 2017, el total de fondos asciende a 75,8 millones de euros corresponden al último año. Lo que indica que el mayor pico de actividad del Campus corresponde al tercer año, momento en el que sus startups han empezado a convertirse en compañías.

¿El motivo de este crecimiento? Campus Google ha cerrado su primera convocatoria de Campus Residency, un proyecto que pretende llevar un poco más lejos a las startups participantes revisando su modelo de negocio, comunicación o procesos.

La realidad es que las que acaban de pasar por Residency han tenido buenos resultados; tanto que ya no "viven" en Campus. Woom, la app para ayudar a la fertilidad de las mujeres, persigue su próxima ronda de financiación. Comprea se hizo grande buscando la fusión con otros de los gigantes del sector, Lola Market. O, incluso Vaalet, pivotando su negocio en varias ocasiones ha conseguido focalizar su negocios e internacionalizarlo. Ahora llega la segunda convocatoria entre las que se encontrará Sepiia, la conocida compañía que fabrica camisas que no se manchan ni se arrugan.