La gran batería de Tesla implantada en Australia Meridional ya convence a todos los habitantes de esa región. Tan solo cuatro meses de uso han servido para evidenciar la gran diferencia que supone el uso de la energía proporcionada por las baterías en situaciones de emergencia frente al modelo tradicional que se utilizaba hasta el momento, el cual incurría en grandes sobrecoges para los usuarios de la red.

Los datos de la primera batería de este tipo en el país han sido presentados esta semana en la Australian Energy Week, donde se ha aprovechado para poner de manifiesto los datos recogidos durante apenas cuatro meses en funcionamiento en una región que no ha recibido esta planta de manera casual. La construcción de la misma por la compañía de Elon Musk atendía a una razones específicas de abuso por por parte de las compañías eléctricas, las cuales repercutían de manera negativa en la población y que ha valido para que muchos califiquen ya a estas compañías como "cárteles".

No más sobre costes desorbitados

A grandes rasgos, lo que hacían las compañías eléctricas hasta el momento en el territorio era cobrar un precio mucho más alto por la energía proporcionada cada vez que surgía una situación en la cual se requería un extra de electricidad en la red- por un fallo en la misma, por ejemplo–. A través de unos servicios especiales denominados FCAS (control de frecuencia y servicios auxiliares) las empresas aprovechaban las situaciones de necesidad para inflar los precios del consumo de la misma.

La llegada de la batería de Tesla ha logrado solucionar esto en gran medida, habiendo conseguido proporcionar el 55 por ciento de los servicios auxiliares de esta zona y logrando bajar los precios de los costes de estos en un 90 por ciento. No es necesario remarcar que el impacto para la población es inmenso, pudiendo disfrutar de algo tan necesario como la electricidad a precios asequibles cuando tienen lugar eventualidades inesperadas.

Con esta batería, tanto Tesla como el Gobierno de Australia Meridional podrían haber consigo un hito de enorme relevancia para cambiar los paradigmas del mercado eléctrico no solo de la región, sino de todo el país. El ahorro para los usuarios asociado a la utilización de FCAS proporcionado por la misma se sitúa ya en unos 35 millones de dólares en este periodo, lo cual avala aún más la decisión inicial por parte de las autoridades de realizar la inversión inicial de 50 millones de dólares que supuso su instalación.