Hace algo menos de dos semanas la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) lanzaba con éxito el satélite Sentinel-3B, con el objetivo de monitorizar los océanos, la superficie terrestre y los fenómenos atmosféricos. La misión, que forma parte del programa Copernicus, ha comenzado su trabajo en el espacio enviando las primeras imágenes de vuelta a nuestro planeta.

La primera fotografía del Sentinel-3B, que fue capturada el pasado 7 de mayo, muestra una puesta de Sol sobre el mar de Weddell frente a la costa de la Antártida. En la instantánea se observa claramente la línea que separa el día de la noche, junto con unas brillantes rayas sobre las nubes que reflejan el atardecer. El encargado de tomar la imagen fue el instrumento de color de tierra y océano del satélite, que cuenta con una resolución de trescientos metros y un ancho de banda de 1.270 kilómetros, según explica la propia Agencia Espacial Europea.

Este instrumento del Sentinel-3B se utiliza para monitorizar la productividad biológica acuática y la contaminación marina, mientras que en la superficie terrestre se encarga de vigilar la salud de la vegetación. Durante la misma jornada, el satélite del programa Copernicus retrató "remolinos de hielo marino" en Groenlandia, provocados por las corrientes oceánicas y el viento. Al día siguiente, la misión inmortalizó una inusual perspectiva del norte de Europa libre de nubes, una fotografía que enseña los distintos tipos de cobertura terrestre, la nieve y una pluma de fitoplancton en el Mar del Norte.

"Estas primeras imágenes del instrumento del color del océano y la tierra ya muestran cómo el satélite desempeñará su papel al proporcionar una cantidad de datos ambientales de alta calidad para mejorar vidas, impulsar la economía y proteger nuestro mundo", asegura Josef Aschbacher, director del Programa de Observación de la Tierra de la Agencia Espacial Europea. "Este nuevo satélite entregará valiosas imágenes de cómo nuestros océanos y la Tierra están cambiando", sostiene Elzbieta Bienkowska, comisaria europea de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y PYMES, en un comunicado difundido por la propia agencia.

La nueva misión, junto al anterior Sentinel-3A, proporcionará información relevante para el medioambiente y aportará datos de interés en la lucha contra el cambio climático. La difusión de estas primeras imágenes respalda los pasos iniciales de este satélite en el espacio, después de que fuera lanzado con éxito el pasado 25 de abril desde el cosmódromo ruso de Plesetsk a bordo de un cohete Rockot.