Se han encuadrado en lo que ellos llaman "el futuro del trabajo", aunque no está del todo claro si los propios trabajadores estarían de acuerdo con ese supuesto devenir. También se les ha conocido, en gran medida, por ser unos de los protagonistas más jóvenes de los diferentes eventos para emprendedores de todo el país. ¿Su misión? La web es de todo menos explicativa; su fundador lo explica: "está pensada para que sea precisamente eso, ambigua". Hablamos de Pangea y de su fundador, Pablo González.

Se les ha podido ver en gran parte de los encuentros del ecosistema emprendedor, su mayor foco de negocio. Pero, ¿con qué objetivo? "Lo que somos es un ecosistema a nivel global de talento joven, porque lo que realmente mueve el mundo en un entorno digital como en que estamos hoy en día es la actitud de las personas y su talento", explica Pablo. Y aún así, sigue sin estar claro cuál es el objetivo. No quieren ser llamados consultores, porque no hacen el trabajo de estos, ni venden consejos. Tampoco son una ETT o empresa de trabajo temporal, porque tampoco gestionan servicios como estos. Son, en términos generales, unos intermediarios que ponen en contacto empresas con trabajadores muy enfocados en su actividad. Más o menos la misma filosofía que vendría a tener Uber o Airbnb: el siglo XIX estará lleno de intermediarios para todos los sectores o de economía de plataformas. En pocas palabras, la actividad de Pangea, es la de recibir un encargo y buscar a los mejores para llevarlo a cabo. Traducido al lenguaje elevado de los emprendedores sería algo así: "nosotros los que hacemos es lanzar el reto a la comunidad de talento que tenemos, identificamos a las mejores personas, construimos un equipo que desde Pangea lideramos, y ese equipo con la metodología y el conocimiento adecuado ayuda a la empresa a resolver el reto".

Creciendo sin financiación y en base a un sistema orgánico, Pangea es una startup que forma parte de esos rara avis del sector: "yo creo que hoy en día con la burbuja de la inversión que hemos vivido en los últimos años hay mucha gente con mucha pasta sin tener ni idea de que hacer con ella, lo cual es un problema". Ellos huyen de todo lo que tenga que ver con macro-rondas, pero sí se encuentran cómodos en ese ecosistema.

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El dudoso futuro de los trabajos por proyectos

El ecosistema del trabajo está cambiando, eso es un hecho innegable. Los modelos de empleo están cambiando y las necesidades de las empresas también están virando a nuevos sistemas de contratación. Las herramientas legales para ello, sin embargo, se mantienen estáticas.

Trabajador temporal, por obra y servicio, sustitución, autónomo o o indefinido; muchas variedades con sus pros y sus contras que, sin embargo, se resumen en algo: coberturas sociales y seguridad laboral. Por tradición, los últimos de ellos son los "afortunados" de la lista. En España, el contrato indefinido sigue siendo el dorado y si mucho tendrá que cambiar el ecosistema para que la situación cambie a largo plazo. Y, sin embargo, desde Pangea ven el cambio: "Las empresas muchas veces están centradas en todo lo que es contratar y lo que hay es que acercarse hacia modelos mucho más colaborativos, es decir, no necesitan tener al talento dentro, pero sí ser capaz de estar conectado al mejor talento en cualquier parte". Lo que popularmente se ha conocido como externalizar servicios. En este punto, confluyen varias cuestiones para Pangea:

"Las grandes compañías siguen ofreciendo sus 'maravillosos contratos indefinidos' (maravillosos para el que quiera verlo así), pero si que es verdad, y no es que esto lo diga Pangea, que el futuro del trabajo va a un entorno mucho má

s ágil y mucho más colaborativo. De hecho, en Holanda el 70% trabaja como freelance, aunque también es cierto que sus condiciones son diferentes a las de España, un país en el que después de crisis el hecho de tener un contrato indefinido sigue siendo algo bueno".

Y no es precisamente una cuestión de talento. Si algo ha defendido Pangea de la mano de su fundador, es que talento en España hay y mucho, "pese a que quede mucho por delante", comenta Pablo. "Creo que España tiene algo muy bueno más allá de su situación geopolítica de dónde estamos y cómo conectamos con Europa, África y Latinoamerica; eso no lo tiene ningún otro país del mundo, somos un país de una pasión enorme. Lo que pasa es que en otros países se publicita y se incentiva el talento de la gente mientras que en España nos gusta criticar", analiza.

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Pese a este curioso panorama de empleados por proyectos, sí que lanzan un mensaje de ánimo. Tras el vendaval de compañías tecnológicas que, pidiendo precisamente empleados temporales o para lo que popularmente se han conocido como minijobs, han saltado a la primera línea de las críticas por ser abanderados de los empleos precarios, Pangea explica que "aquellas compañías que no cuiden el empleo de calidad terminarán desapareciendo en poco tiempo".

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