Deliveroo quiere tener contentos a sus empleados y así se lo ha querido hacer saber con el nuevo anuncio de la compañía. La compañía británica acaba de confirmar que sus casi 2.000 empleados en todo el mundo recibirán acciones por un total de 10 millones de libras (algo más de 11 millones de euros); lo que popularmente se conocen como stock options. Una medida que, explican, se hace efectiva a los empleados presentes y futuros de la compañía de los 12 mercados que se han añadido al original de Reino Unido desde su apertura en 2013.

Una medida muy popular durante los años 90, la retribución en acciones a los empleados de una compañía, especialmente si esta cuenta con un perfil tecnológico, ha supuesto un incentivo en algunos casos para premiar su permanencia en la compañía. Además de los incrementos de sueldo derivados de la antigüedad o responsabilidad de cada puesto.

De momento, la actividad de la compañía no ha declarado beneficios. Invirtiendo a pérdida para incrementar el crecimiento de la misma y afrontar nuevos mercados, Deliveroo está lejos de reportar números verdes en un tiempo. Compañías como UberEats, JustEat o, incluso un Amazon capaz de hacer frente a cualquier tipo de competencia a medio plazo son gigantes que hay que batir a base de gastos en marketing y publicidad. Uno de los gastos más grandes de este tipo de compañías. En este sentido, los ingresos vía acción para los empleados aún estarían por llegar. ¿Y una venta? En el mundo de las tecnológicas no sería una idea del todo descabellada, pero actualmente pocas serían las compañías capaces de desembolsar el importe necesario para hacerse con el imperio de Deliveroo. Su última valoración a inversores se cerró en 2.000 millones de euros; sustentados por la ronda de financiación cerrada en noviembre de 2017. 383 millones que se unían a las rondas previas que suman un total de 957 millones de dólares. Un conjunto de circunstancias que acercan a la tecnológica británica a las cifras del gigante JustEat.

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Sam Saunders (Flickr)

Empleados, que no riders

Vistos para sentencia en Valencia y a la espera de la convocatoria del 23 de mayo en Barcelona. Así está el tema de los riders en España. Ambos juicios para determinar la legalidad o no de los repartidores despedidos en las diferentes comunidades. Los motivos, según estos trabajadores, se centraron en el cese de su colaboración con la tecnológica de comida por la reivindicación de sus derechos. Según los riders, su situación laboral respecto a Deliveroo entraba dentro del paradigma de los falsos autónomos. Es decir, situación de autónomo ante la Seguridad Social, pero bajo la estricta normativa de la compañía. Tras esta situación se sucedieron la huelgas de repartidores celebradas el pasado año durante un domingo de alta demanda de pedidos. Despidos, no renovaciones y un cambio en la relación laboral entre riders y la compañía fueron los resultados palpables de lo acontecido.

Una de sus peticiones era la de convertirse en asalariados de la compañía. Un hecho, a todas luces, inviable para las cuentas de empresas como Deliveroo, Glovo o Uber. La realidad es que, una de las fuerzas de trabajo más importantes de Deliveroo, que son precisamente sus repartidores, no tendrá acceso a las stock options prometidas por la tecnológica.