La segunda temporada de 'Dear White People', serie creada por Justin Simien, se estrenó hace poco en la plataforma de Netflix. Esta entrega se adentra mucho más en los conflictos personales de los principales personajes. Veremos su evolución y enfrentarse a las situaciones complejas, esas que comienzan a aparecer en la llamada vida adulta, todo esto con el tono preferido de la serie: el humor negro.

Recordemos que esta cinta se desprende de la película homónima de Simien de 2014. Volvió en formato de serie para Netflix en 2017 con un reparto renovado, principalmente con la actriz protagonista, Logan Browning. Su peculiar narración y el agudo sentido del humor de la serie televisiva la hacen un título muy recomendable; eso sí, debemos tomar en cuenta que la vida estudiantil de la universidades estadounidenses, muchos de los planteamientos sociales y raciales (que conforman el grueso de la narración) puede sernos lejanos (que no ajenos), sin embargo, la serie también toca varios temas universales y que, en tiempos como los que vivimos, se encuentran en el centro de la atención.

'Dear White People' con su segunda temporada se convierte en una serie madura y evolucionada. Luego de la primera grata sorpresa que nos dio en su debut, regresa mucho más compleja e interesante. Los personajes se enfrentan a las consecuencias de lo que hicieron en la primera y se enfrentan a otros problemas. Encontramos, por ejemplo, que Samantha White (Browning) tiene que vérselas con un ciberacosador terrible y sin escrúpulos. Que Troy Fairbanks (Brandon P. Bell), luego de su peculiar final en la anterior temporada, busca ser él mismo y no la expectativa de su padre (¡vaya tema!) Coco, interpretado por Antoinette Robertson, se enfrenta quizá a uno de los temas más fuertes planteados en la serie, en uno de los mejores capítulos de la temporada.

En la segunda temporada de 'Dear White People' hay varios invitados especiales súper interesantes y geniales, Tessa Thompson, quien da vida a una famosa figura política que pone en entredicho la lucha social de la comunidad negra (cuando ella misma forma parte de la misma). Es peculiar su participación en la serie pues ella dio vida a la propia Samantha en la película 'Dear White People'. También podemos disfrutar de Lena Waithe, quien aparece como actriz de un programa de televisión, uno de esos que observan juntos los habitantes del Colegio A-P. Y por último, pero no menos interesante, aparece Todrick Hall en un cameo divertido y decisivo para Lionel.

Más crítica inteligente (y conspiraciones)

Uno de los aciertos de esta temporada es ir más allá de los temas críticos y difíciles que plantea la serie, y permite que a sus personajes les sucedan cosas y por ello se transformen y cambien. Una gran parte de estos tramas está enfocado en la vida de Samantha y la de su familia. Por supuesto luego de lo sucedido en la primera temporada el campus se encuentra bajo una gran presión y todos la enfrentan a su manera, esto da por resultado un divertido vaivén sin perder nunca el tono crítico y agudo.

'Dear White People' sigue siendo una excelente opción en Netflix y una de las comedias más inteligentes y mordaces de la actualidad. Los 10 episodios que conforman la segunda entrega son muy amenos y divertidos; además, poco a poco, y casi sin darnos cuenta, se urde la trama de la tercera (posible) temporada: las sociedades secretas. Casi sin querer, y no siempre de la forma que más conviene a la trama (sí, este es el primer y único pero de la temporada), nos encontramos hundidos en este tema que tanto resuena en las universidades de élite y en las estructuras de poder fuera de los campus. ¿Todos los hilos se mueven según los intereses de unos cuentos, por la élite de la élite? Ya veremos. Al final de la temporada hay una grata (y prometedora) sorpresa, sin duda habrá una tercera entrega de este divertido show.

'Dear White People' es una producción original de Netflix y cuenta con dos temporadas. La segunda se estrenó hace poco para todos los suscriptores de la plataforma.