Los ánimos están tensos a la espera de que se inicie el juicio en el Tribunal Supremo que habría de enfrentar las posiciones de Fomento contra la CNMC a propósito del Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres (ROTT); un texto que, de ser considerado monopolístico por el Tribunal, tal y como afirma la Comisión de Mercados de la Competencia, pondría en jaque a todo un sector.

Si eso fuera poco, horas antes de la vista, se han sucedido varios acontecimientos que podrían cambiar el curso de los hechos. Por un lado, y "de forma sorpresiva", el abogado de UNAUTO, José Andrés Díez, ha abandonado la defensa de la patronal de VTC. Según publicaba El Mundo, este suceso deja a UNAUTO ante una situación de total indefensión por las escasas horas que restan para el inicio del juicio ante el Tribunal Supremo. De hecho, estos intentaron sin éxito retrasar la vista con el objetivo de que el nuevo abogado, Lluís Cases, pudiese revisar toda la documentación. En cualquier caso, esta no sería la primera vez que Díez deja en jaque a un colectivo: en su momento, este abogado fue la cabeza legal del sector del taxi para pasar, meses después, a defender al colectivo rival. Las razones de su marcha no han trascendido, aunque algunas fuentes apuntan a ciertas diferencias entre el abogado de la organización y el presidente de la misma, Eduardo Martínez.

SEVILLA. 2.5.17. Coches calcinados Cabify. FOTO: VANESSA GOMEZ. archsev

A propósito de Eduardo Martínez

Sumado a esto se añade una nueva acción contra UNAUTO VTC presentada por dos de los colectivos de taxis más activos: Elite Taxi y Plataforma Caracol. Hoy, 16 de abril y también horas antes del juicio de marras, ambas plataformas han presentado una querella por un delito de injurias y calumnias graves contra el sector del taxi por valor de 600.000 euros. Pasará primero por un acto de conciliación que, de no aceptarse, pasará a la vista judicial.

Presentado contra Eduardo Martín, presidente de UNAUTO, y José María Goñi, secretario general de la misma, la posición de Saúl Crespo de Caracol todo apunta a las declaraciones, consideradas calumniosas, por los acontecimientos sucedidos hace un año exactamente. "Estas personas han hecho declaraciones sin pruebas que afectan a la imagen del taxi en España", argumenta Saúl.

Todo comenzaba con el caso del conjunto de coches de Cabify quemados durante la Feria de Sevilla de 2017, momento en el que la tecnológica reforzó su actividad durante los días de fiesta. 9 vehículos quedaban calcinados de madrugada en el lugar donde pernoctaban los conductores de los mismos, una casa rural a las afueras de Sevilla. Las primeras hipótesis apuntaban a fuegos intencionados por parte de un grupo de taxistas que ya había manifestado su negación a la entrada de servicios como el de Cabify.

En este sentido, apunta Saúl, "tiene sentido que en los primeros momentos se apuntase al sector del taxi como culpable, pero no se ha ejercido ninguna imputación contra nadie"; incluso 12 meses después de las agresiones. Y de ahí, precisamente la querella en cuestión: "Este señor ha acusado al taxi de quemar los coches en Sevilla anunciando que hay 30 imputados cuando no hay ninguno, ha mezclado cosas y ha añadido imputados por una serie de manipulaciones de taxímetros y mafias al caso de los coches quemados". A esto, añade, "no puede dirigirse a esas personas como 'el taxi', porque no es un grupo organizado, sino es una serie de individuo".