Siguen bajo el modelo startup, lo que algunos podrían llamar síndrome de Peter Pan de los emprendedores, pero con 700 empleados en toda Europa ya dejaron atrás esa fase hace tiempo. En 2006, el gigante editorial alemán, Axel Springer, se hacía con 74% de las acciones de Idealo; con modelos de negocio a años luz de distancia y uno de ellos en un sector permanentemente en crisis (Axel Springer en España, de hecho, pasó unos años complicados durante la crisis con varios ajustes de gastos y plantilla), la editorial se planteó durante 2017 abandonar el accionariado de la compañía. Finalmente, tras las negociaciones, Axel decidió quedarse manteniendo la independencia en sus actividades, explica Adrían Amorín, Country Manager de Idealo España.

10 millones de visitas únicas, que siguen teniendo su mayor volumen de negocio el país germano. Casi el 90% de los ingresos (70 millones de euros en 2015) son Alemanes; pese a todo, Amorín explica que ya son rentables en sus diferentes divisiones geográficas, incluida España. ¿Monetización? Cobran por click enviado a cada una de las páginas asociadas (más de 50.000), siendo su mayor destinatario el gigante de Amazon. En este sentido, la conversión de clicks en compras es lo más importante: su media se sitúa en un 5%, con algún pico estacional. Un crecimiento orgánico que ha conformado un rara avis dentro del mundo de las startups: solo una ronda de financiación en 2012 -durante los años de la crisis de las puntocom cualquier intento de levantar dinero era un callejón sin salida- y sin compras para crecer de forma rápida porque "tampoco había ninguno que interesase especialmente", explica Amorín, y gastando lo ingresado.

Desde 2013 están presentes también en España, encuadrándose en ese grupo de empresas que surgieron con el boom de los comparadores cuando, realmente, las compras por internet aún no habían llegado al sur de los Pirineos. Algunos de viajes, otros de seguros, aquellos otros de coches... Pero todos encuadrados en sus respectivas verticales. La realidad es que, explica Amorín, "en España hubo que hacer un trabajo de crear la necesidad de las compras online a los usuarios".

Hoy ya se saben bien posicionados en el sector, pero asumen una gran diferencia respecto a su matriz, de la cual ya son mucho más independientes: "En España, la gente está mucho más atraída por la oferta que por el producto en sí. En Alemania eso ni se lo imaginan", explica el Country Manager. En este sentido, se han planteado crear una sección de descuentos para España o quizá remarcarlo más que en otros países. Pero, explica el responsable, no cambiar el modelo de negocio. De hecho, la división de cupones y descuentos en España es, precisamente, uno de los más saturados en lo que a marketplace se refiere. Con algunos altamente posicionados, sería una locura abordar ese nuevo modelo de negocio desde una posición no dominante.

Los posibles nuevos negocios

Si el sector de los cupones es un negocio saturado, el de los comparadores también se lleva su parte. Así como los diferentes portales de compra-venta de productos. Idealo lo sabe y, por ello, "ha diversificado la estrategia de operaciones". Si bien en Alemania, el negocio se encuentra en otro estado después de 18 años operando, en el resto de países el futuro se afronta desde otras perspectivas. En el país germano, por ejemplo, "ya se ha dejado de ser el simple comparador y se ha convertido en un marketplace" en donde no hace falta salir de la propia página para comprar el producto directamente.

Junto a las nuevas categorías, entre las que se encuentran los buscadores de hoteles y de casas de vacaciones -un sector altamente polémico en España por las regulaciones de pisos turísticos que afectan a Airbnb-, se busca abordar un sector aún más complejo. Sin abandonar el negocio de los comparadores, el deseo de la compañía a medio plazo sería el de abordar el ecosistema de la moda. "Ya se intentó en algún momento", explica Amorín, "pero nos dimos cuenta de que no estábamos preparados para ello". Es necesario un diseño de la web muy diferente al actual y comprender cuáles son las costumbres de los compradores de moda. También tienen en cuenta que no es lo mismo comprar modelos de smartphone, que su única diferencia entre tiendas es el precio, que unos pantalones. Saben que estarán fuera de muchas de las marcas de moda: "un pantalón de Zara solo estará en Zara, pero uno de Ralph Lauren sí que puede encontrarse por diferentes precios". Y, sobre todo, el negocio de las zapatillas y los runners, donde, explica, sí se le puede sacar partido desde un comparador.