Un grupo de científicos alemanes ha encontrado una cantidad récord de plástico atrapado en el hielo marino del Ártico. El hallazgo ha aumentado la preocupación sobre el impacto en la vida marina y la salud humana.

Investigadores del Instituto Alfred Wegener, del Centro Helmholtz de Investigación Polar y Marina (AWI), han descubierto hasta 12.000 piezas de partículas microplásticas (MP) por litro de hielo marino en muestras tomadas de cinco regiones en el Océano Ártico a lo largo del Transpolar Drift y el estrecho de Fram, que transporta hielo marino desde el Ártico Central al Atlántico Norte.

En cada muestra tomada entre la primavera del 2014 y el verano del 2015 en el curso de tres expediciones encontraron materiales de embalaje como polietileno y polipropileno, fragmentos de envases, pinturas, nailon, poliéster y acetato de celulosa, usado principalmente para fabricar filtros de cigarrillos. En total, los investigadores identificaron 17 tipos diferentes de plástico en el hielo marino.

Los MP tienen una longitud, ancho o diámetro que van desde solo unos pocos micrómetros hasta menos de cinco milímetros. El 67% de las partículas detectadas en el hielo marino del Ártico pertenecían a la categoría de menor escala: 50 micras y más pequeñas.

Gracias a la huella única en el hielo de los diferentes tipos de plástico, los investigadores pudieron rastrear sus posibles fuentes.

Los autores del nuevo estudio, publicado este 24 de abril en la prestigiosa revista Nature, apuntan como origen al Gran Parche de Basura en el Océano Pacífico (GPGP, por sus siglas en inglés) y los mares marginales de Siberia a los altos porcentajes de partículas de pintura de barcos y desechos de nailon de redes de pesca.

Los tímpanos de hielo que se mueven por el Pacífico a la altura de la cuenca canadiense contienen concentraciones particularmente altas de partículas de polietileno. Los investigadores suponen que estos fragmentos son los restos del GPGP que son empujados a lo largo del Estrecho de Bering y hacia el Ártico.

"Las altas concentraciones de microplásticos en el hielo marino no pueden atribuirse únicamente a fuentes fuera del Océano Ártico", señaló la doctora Ilka Peeken, una de las autoras del estudio, y agregó:

En cambio, también apuntan a la contaminación local en el Ártico.

Según Peeken, el hielo marino une toda esta basura plástica en un periodo de entre dos a un máximo de 11 años, que es el tiempo que tardan los tímpanos de hielo de los mares marginales de Siberia o el Ártico norteamericano en llegar al estrecho de Fram, donde se derriten.

Los investigadores usaron un Espectrómetro Infrarrojo de Transformada de Fourier (FTIR), un dispositivo que bombardea micropartículas con luz infrarroja y usa un método matemático para analizar la radiación que reflejan, para determinar la cantidad y distribución exacta de MP en el hielo marino.

"Usando este enfoque, también descubrimos partículas de plástico que tenían solo 11 micrómetros de ancho. Eso es aproximadamente un sexto del diámetro de un cabello humano, y también explica por qué encontramos concentraciones de más de 12.000 partículas por litro de hielo marino, que es de dos a tres veces más alto que lo que habíamos encontrado en mediciones pasadas", indicó el doctor Gunnar Gerdts, cuyo laboratorio realizó las mediciones.

Los hallazgos se producen en medio de una creciente preocupación sobre la escala de la contaminación plástica. En marzo pasado, otro estudio reveló que el GPGP contiene hasta 16 veces más plástico de lo estimado previamente.

Los MP son reconocidos como un peligro ambiental creciente y han sido identificados hasta en las regiones polares remotas, con concentraciones particularmente altas de microplásticos en el hielo marino, señalan los investigadores en el estudio. El plástico representa el 73% de los desechos marinos.

No obstante, destacan que poco se sabe sobre la variabilidad horizontal de MP en el hielo marino y cómo el cuerpo de agua subyacente afecta la composición de los mismos durante el crecimiento del hielo marino.

"Aquí mostramos que el MP de hielo marino no tiene una composición de polímero uniforme y que, dependiendo de la región de crecimiento y las trayectorias de deriva del hielo marino, se pueden observar patrones únicos de MP en diferentes horizontes de hielo marino", escriben los autores del estudio, y añaden:

Por lo tanto, incluso en regiones remotas como el Océano Ártico, ciertos PM indican la presencia de fuentes localizadas. El aumento de la explotación de los recursos del Ártico probablemente dará lugar a una mayor carga de MP en el hielo marino del Ártico y mejorará la liberación de MP en las áreas de fuertes derretimientos de hielo marino estacional y las pasarelas de salida.

Sin embargo, los científicos advirtieron que las implicaciones de este nivel de contaminación plástica, tanto para la vida marina como para la salud humana, son aún desconocidas. "Nadie puede decir con certeza cuán dañinas son estas pequeñas partículas de plástico para la vida marina, o en última instancia también para los seres humanos", concluyó Peeken.