Ya pasan unos días del cierre del Mobile World Congress de 2018 y el mundo ya está preparando para el del año siguiente. Una feria de tecnología que, pese a las polémicas que se adhieren cada año sin remedio a su estructura, deja entrever una evolución patente en el sector de la telefonía y la conectividad.

Tras el cambio de los primeros Samsung al actual S9, la llegada de los grandes competidores chinos al mundo de la telefonía, la caída en el olvido de las Google Glass, la irrupción de la inteligencia artificial este año ha llegado, con un plan muy a futuro, la estandarización del 5G. Pero sin duda, se ha hecho palpable un cambio que, hasta no hace mucho tiempo, pocos podían imaginar en la operadora más grande de España. Ya se vio durante 2017, con la presentación por todo lo alto de lo que se llamó la cuarta plataforma, un concepto ambiguo incluso hasta este año, y se ha visto de nuevo durante el MWC 2018. Lo curioso en este contexto no es el qué, sino el con quién. Hacía mucho tiempo que los nombres de Facebook o Google no salían a relucir con tanta facilidad de la boca de alguno de los miembros de la operadora. Ni mucho menos pensar que, con el pasado reciente entre el mundo de las tecnológicas y Telefónica, se pudiese llegar a esta relación cercana a la amistad. Habiendo enterrado el hacha de guerra, ahora mismo el futuro de la operadora solo pasa por tener una buena relación con los gigantes de internet, y a la inversa.

Lejos quedan ya esos días en los que el antiguo presidente de Telefónica, César Alierta, representaba el pasado más hostil de la compañía. Parte de su trabajo, durante algunos de sus años a la cabeza de la compañía, dejó clara su enemistad con Google, Facebook o Amazon. Allá por 2010, durante una conferencia en Bilbao, dejaba claro ante el mundo que ninguna empresa de la nueva economía iba a aprovecharse del esfuerzo de compañías como Telefónica. "Lo que es evidente es que los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero también es evidente que esto no puede seguir. Las redes las ponemos nosotros; los sistemas los hacemos nosotros; el servicio postventa lo hacemos nosotros, lo hacemos todo. Esto va a cambiar, estoy convencido", señalaba Alierta en declaraciones recogidas por El País en aquel momento. "Ellos tienen 700 millones de clientes como nosotros. La diferencia es que a nosotros, esos 700 millones de clientes nos pagan puntualmente cada mes, mientras que a Facebook no le dan ni un euro", añadía.

La realidad es que no es que las cosas no hayan cambiado, sino que el mundo ha evolucionado hacia un sistema en el que el uso de los datos se ha hecho más patente; un mundo en el que esas compañías no han menguado ni un ápice en su poder; y en un mundo en el que, o bien se llega a un acuerdo entre ambas partes, o la guerra estaría servida en bandeja de plata con unas únicas víctimas en todo ello: los propios usuarios. Huelga decir que, Telefónica no era la única en la lucha sempiterna contra las multinacionales de internet. Prácticamente todas las compañías del sector se pusieron de parte Alierta.

Desde la perspectiva la telco estaba la idea de que Google había dejado de ser el miembro inocente de Silicon Valley. El altruismo había dejado de ser una de sus características definitorias por lo que, cuando hubo que ponerse de parte de alguien en uno de los momentos legales más grandes contra Google, Telefónica pronto tomó parte clara. Del lado de la Comisión Europea contra la acusación de esta contra Google por posición dominante con Android, la telco se prestó a ayudar a los estudios necesarios para demostrar tal hecho.

Entonces llegó Pallete en 2016. En este sentido, ha llegado a tardar dos años en modificar toda la vieja cúpula de Telefónica. En febrero de este mismo año se explicaba que, por fin, comenzaba la era Pallete con la sustitución de todas las viejas cabezas de empresa por aquellas que se consideraban cercanas al concepto de compañía del nuevo presidente.

No solo vino acompañado por una modificación interna, las nuevas relaciones con aquellos que venían siendo enemigos desde hacía tiempo. Pallete entendía que había que dejar atrás esas rencillas y empezar a tender puentes. La realidad es que nunca se había creado tantos. Telefonica ha hecho las paces con el gigante Google; por un lado, forma parte de Aura unos de los proyectos más a futuro de la telefónica (sin haber llegado a acuerdos comerciales aún) y cooperan con la misma compañía en el Proyecto Loon para hacer uso de sus globos de conexión en objetivo de internet para todos. ¿Y Facebook? Tampoco se han quedado atrás en ese sentido: este último objetivo de la compañía, el de llevar conectividad a regiones remotas, viene de la mano de la red social de Zuckerberg.

Daba gusto ver y escuchar a Pallete, durante la presentación de la cuarta plataforma, de estas compañías. "Hemos trabajado mano a mano con Google", comentaba el presidente de la compañía. Solo se han tenido que esperar unos años para ver el verdadero cambio. Y era el tema del MWC 2018 realmente; el propio Chema Alonso, CDO de Telefónica, afirmaba en el 4YFN que "las cosas con Google y Facebook iban muy bien".

Los años de lucha habían quedado atrás y, por fin, Telefónica había hecho las paces de verdad con todos.