Ha venido de la mano de Truth Initiative, una organización pública norteamericana antitabaco, pero la realidad es que era algo que saltaba a la vista. La institución ha hecho cuentas y, de todas las series en emisión, las que peor paradas salen son las de producción propia de Netflix. Con un total de 319 escenas con cigarros, Netflix se lleva todos los honores.

Por encima de todos los ejemplos, cabe destacar que Stranger Things se caracteriza por tener, según analiza la organización, un total de 182 escenas en las que el tabaco conforma un papel esencial en alguno de los personajes. Una diferencia demasiado grande respecto a la siguiente en la lista: The Walking Dead, con 94 escenas, se posiciona como la segunda. Orange is the New Black y House of Cards ocupan la tercera y cuarta posición con 45 y 41 escenas respectivamente. Para Truth Initiative lo más importante de todo esto es que Stranger Things, uno de los buques insignias de Netflix, se dirige a un público mayoritariamente joven de entre 15 y 24 años. Según sus análisis, la productora estaría mostrando una imagen demasiado glamurosa y normalizadora del tabaco, influyendo en gran medida en jóvenes.

Junto a Stranger Things, otro éxito de Netflix también se coloca como uno de los más destacados, pese a no entrar en el recuento de la organización. The Crown, basada en la historia de Isabel II de Inglaterra, ha generado algunas de las mayores discusiones sobre el tabaco en los últimos años. Si bien una gran parte de los personajes abusa del tabaco, uno de ellos se lleva todas las atenciones. La princesa Margarita, representada por Vanessa Kirby en las dos primeras temporadas de la serie, aparece en la mayor parte de las escenas con un cigarro en la mano. Los guionistas se enfrentaron al problema de presentar al personaje fumando durante su embarazo; finalmente dejaron a un lado la idea optando por presentar al personaje bebiendo whisky, lo cual no deja de ser un problema similar al del tabaco.

No se recordaba tamaño revuelo desde la emisión de Mad Men, donde prácticamente toda la serie se desarrolla con un cigarro en la mano de alguno de sus protagonistas. Las propias compañías de tabaco forman parte de la trama central de la serie.

Lo cierto es que, en España, desde la entrada en vigor de la nueva ley de tabaco en 2011, la mayor parte de las escenas de tabaco han desaparecido de la televisión. Al menos de las que son de producción propia en España; para las producciones de Estados Unidos se mantenía cierta distancia. Jersey Shore optó por el pixel en alguna de sus escenas, la mayor parte de las películas y series eliminaron el tabaco de la trama y el resto limitaba al mínimo la interacción. Ahora, Netflix ha vuelto a abrir un problema que, ya demostrado, influye al alza en el consumo de tabaco por parte de los más jóvenes.