Mobike llegó el pasado mes de febrero a la Ciudad de México para dar su primer paso en América Latina. Este servicio de bicicletas compartidas, conocido como free-floating, permite a los usuarios localizar bicicletas través de una app y desbloquearlas con un código QR. La novedad es que no se necesitan aparcabicis ni estaciones especializadas como es el caso de otros servicios como Ecobici.

Tras iniciar las operaciones en la Ciudad de México, Mobike tuvo que enfrentarse la regulación para este tipo de aplicaciones. La experiencia en otras ciudades no ha sido la mejor, por lo que desde el Gobierno de la capital mexicana y con la colaboración de estas empresas, se inició un proceso para regular los servicios de bicicletas compartidas.

En ciudades como Madrid y Ámsterdam, la llegada de estas plataformas fue motivo de polémica por la llegada masiva de bicicletas, su abandono en las calles y los colapsos en los aparcabicis. Aplicaciones como Mobike tienen más buenas que malas intenciones, más ventajas que desventajas, aunque la falta de un marco regulatorio provocó que la empresa china y VBike (que ofrece el mismo servicio en la Ciudad de México) estuvieran un tiempo en stand by.

Mobike inició en febrero un proceso de familiarización "que le permitió a la compañía no solo entender algunos hábitos de uso, sino confirmar que se trata de una solución viable y urgente para la movilidad de una ciudad como ésta, donde las personas combinan medios de transporte en sus traslados cotidianos", informó Mobike en un comunicado. Después de dejar de ofrecer sus servicios en la colonia Miguel Hidalgo, donde empezaron las operaciones, la Secretaría de Movilidad (Semovi) ha publicado el Aviso para la Operación Piloto de Bicicletas sin Anclaje en la capital mexicana.

Las bases

Uno de los puntos más importantes del primer acercamiento de las autoridades para regular estas aplicaciones obliga a habilitar estacionamientos dedicados a estas bicicletas, con el objetivo de evitar situaciones parecidas a las de Madrid o Ámsterdam. El usuario "deberá descargar la aplicación en un dispositivo móvil, inscribirse y acudir al espacio autorizado en el que se encontrarán las bicicletas susceptibles de prestar el servicio, utilizar una unidad, la cual no deberá salir del polígono establecido y, al llegar a su destino, deberán retornarla en los espacios de estacionamiento para tal fin", establece la normativa publicada en la Gaceta Oficial.

Por otro lado, se estableció que estos servicios no deben superar el precio del programa Ecobici, que tiene un costo de 439 pesos anuales. Asimismo, las empresas que quieran empezar a operar deberán realizar antes un análisis sobre el estado del mercado en la colonia o ciudad en la que quieran instalarse. Este informe deberá argumentar el número de bicicletas disponibles en función de las características urbanas de la zona.

Otro de los lineamientos presentados es que las bicicletas deberán ofrecer un seguro de cobertura amplia ante cualquier accidente, robo o problema que puedan tener los usuarios. La Semovi podrá expedir los permisos de operación por un plazo de 15 días, el cual podrá ser renovado por 30 o 45 días.

Mobike, que opera en la delegación Miguel Hidalgo, y VBike, en la Benito Juárez, ya pueden empezar a ofrecer sus servicios con total normalidad. Sin embargo, estas normas establecidas son solamente provisionales y la Secretaría de Movilidad tiene un plazo de 60 días para presentar las medidas definitivas.

La "operación piloto" supone el primer acercamiento de las autoridades capitalinas con los servicios de bicicletas compartidas aunque no es en absoluto la última palabra de la Semovi. A pesar de que todo apunta a que los lineamientos anunciados serán los definitivos, es posible que sufran ligeros cambios que puedan cambiar las condiciones de operación de las plataformas.