La Agencia de Servicios Finacieros de Japón ha advertido a Binance de que deberá dejar de ofrecer sus servicios en el país por haber estado operando sin licencia en el mismo. Un golpe que llega en un momento delicado y que atiende a las intenciones por parte del gobierno por mantener el control de unas casas de cambio que últimamente están suponiendo un quebradero de cabeza para los órganos reguladores nacionales.

Hace unas semanas era CoinCheck quien era el centro de todas las miradas como consecuencia del robo de más de 500 millones de dólares en divisas virtuales, suponiendo una grave estocada para otro de los grandes mercados de cambio del país. La carga ahora contra Binance está provocando algunas consecuencias que ya se dejan notar, habiendo disminuido la valoración del Bitcoin en las últimas horas a raíz de esto, según apuntan varios medios especializados.

La realidad es que todavía se desconoce si la orden de suspensión de operaciones hacia Binance en Japón, un mercado con gran influencia en el devenir mundial del intercambio de criptodivisas, se terminará por hacer efectiva o no, puesto que el CEO de la plataforma ha avisado a través de cuenta de Twitter de que se encuentran en conversaciones con la Agencia estatal para llegar a una solución. Por el momento, afirma, "no hay razones para preocuparse".

Las criptomonedas llaman la atención

El fuerte crecimiento del interés en las divisas virtuales durante el último año ha servido, además de para multiplicar los ataques y robo de las mismas por ciberdelincuentes, para poner en relevancia el enorme potencial que tienen en la actualidad y lo que pueden suponer de cara al futuro. A muchas organizaciones y gobiernos, desde luego, esto no es algo que les esté agradando.

El máximo exponente es el minado de criptomonedas, que ha conseguido desde obstaculizar la búsqueda de vida extraterrestre hasta acabar con la eficiencia eléctrica de una pequeña ciudad de Estados Unidos. Resulta fácil comprender las razones por las que las monedas virtuales llaman cada vez más la atención no solo de las personas que quieren invertir en ellas, sino también de los organismos reguladores. El caso de Binance, de concluir finalmente con el cese de operaciones en Japón, probablemente no será el último que veamos.