SpaceX consiguió hacer historia el pasado martes 6 de febrero al lanzar con éxito el cohete más potente del mundo, el Falcon Heavy. Con un Tesla Roadster en su interior, el despegue se realizó sin contratiempos y, después de ponerse en órbita, dos de los propulsores regresaron a la Tierra para que pudieran reutilizarse de nuevo. El logro ha conseguido hacer historia en la exploración espacial pero SpaceX sigue teniendo otros objetivos para estar al frente de la innovación en el sector.

Elon Musk, CEO de SpaceX, ha dado detalles sobre las próximas inversiones y apuestas, las cuáles están centradas en seguir utilizando el Falcon Heavy por su capacidad para lanzar satélites con mucho peso y a un precio mucho más barato. Los cohetes reutilizables permiten que se puedan volver a utilizar con el objetivo de bajar los costos, frente al competidor Delta IV Heavy Alliance de United Launch Alliance, que logra cargar la mitad de peso que el Falcon Heavy y a un precio bastante mayor.

"Puede [Falcon Heavy] lanzar el doble de carga que cualquier otro cohete en el mundo ... Puede lanzar cosas directamente a Plutón y más allá, no se necesita detenerse", afirmó Elon Musk después del lanzamiento del pasado martes. Para 2018, se esperan dos misiones: el lanzamiento de un satélite de comunicaciones llamado Arabsat 6A y el Space Test Program 2 para la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Mientras tanto, la compañía también estará trabajando para solucionar el problema durante el aterrizaje del núcleo central. Musk explicó que pretenden recuperar en un futuro "al menos dos de los tres núcleos" en cada vuelo. Para ello, SpaceX está analizando qué es lo que salió mal en el aterrizaje del Falcon Heavy y, su próximo lanzamiento, estará impulsado por un núcleo central completamente nuevo y otros dos amplificadores laterales.

Falcon 9 y Dragon

Una de las promesas más prometedoras de SpaceX ha sido la de enviar tripulación humana al espacio. Las personas viajarían en la cápsula Dragone 2, la cual estaría impulsada por el cohete Falcon Heavy.

SpaceX ya consiguió a los primeros turistas, quienes pagaron "un depósito significativo" para hacer una misión a la Luna. El viaje duraría una semana, el tiempo de ir hasta la Luna y volver a la Tierra según el pronóstico de la compañía. Sin embargo, por el momento se ha apartado este proyecto, aunque la cosa no acaba aquí.

SpaceX seguirá apostando por el Falcon 9, el cohete que logró 18 misiones exitosas en 2017. Para este año, muchos de los lanzamientos estarán enfocados en satélites o carga de la Estación Espacial Internacional (ISS) al espacio. Pero eso es solo el principio.

La compañía pretende llevar a cabo una misión de demostración utilizando el Falcon 9 y la cápsula Dragon a mediados de este año. Si se cumplen con los objetivos y no hay contratiempos, este sería el primer paso para llevar a astronautas de la NASA a la ISS. Este hallazgo podría tener lugar a finales de este año si todo va bien.

Asimismo, SpaceX anunció que está trabajando en una embarcación para recuperar el Dragon tras su aterrizaje. Este nuevo proyecto estaría listo en los seis próximos meses pero todavía es necesario mejorar la tecnología.

El súper-cohete

SpaceX lanzó un nuevo concepto, el llamado BFR (Big Fucking Rocket, que significa "Cohete Jodidamente Grande"). Con estos viajes, la compañía pretende realizar viajes a Marte o a la Luna en el cohete que alcanzará una velocidad de 27.000 km/h. Además, la compañía también planteó que podrían llevarse a cabo viajes rápidos alrededor del mundo en una hora gracias al BFR.

Musk dijo que todos los recursos de SpaceX se utilizarían para desarrollar el BFR cuando anunciara la nueva arquitectura del cohete, y que eventualmente acabaría con el Falcon Heavy y Falcon 9.

El cohete podrá lanzar unas 140 toneladas a la órbita, haciendo del BFR un cohete más poderoso que el Saturno V de la NASA, el cual envió a los astronautas a la Luna a finales de la década de 1970. Elon Musk afirmó que las pruebas habían ido tan bien que SpaceX planea utilizar el BFR para lanzar a astronautas al espacio.

"Veremos cómo va el desarrollo de BFR", añadió "si eso lleva más tiempo del esperado, entonces volveremos a la idea de enviar un Crew Dragon en el Falcon Heavy alrededor de la Luna, y potencialmente hacer otras cosas con la tripulación en Falcon Heavy".