Daimler fue de los primeros en entrar en el mercado con sus coches por minutos conocidos como Car2Go. Le siguió Citroën con sus modelos Emov para dar paso a los terceros en discordia: Renault y Ferrovial estrenaban Zity hace escasas semanas.

Por el lado de los alquileres por horas o días, la competencia también ha empezado a fortalecerse. Avancar y Bluemove fueron unos de los primeros del negocio por horas. Y, como no podía ser de otra manera, Respiro con precios de 2 euros por hora, más un plus de 0,25 euros por kilómetro. Esta última ha sido adquirida en 100% por la compañía de automóviles Seat y, a partir de ahora, empieza a formar parte de su estructura.

La startup española fundada por Claus Biernoth, Ian Paterson e Inés de Saralegui en 2010 forma parte de la estrategia de la compañía para entrar en el negocio que está despuntando desde los últimos años para las grandes compañías: el car sharing. Al contrario que sus competidores, Seat ha decidido comprar antes de crear. Con una ronda de financiación, Respiro ya levantó 350.000 euros de financiación de parte de Inveready en 2016; con esa compra, la realidad es que la startup se asegura su continuidad el un mercado altamente competitivo. Con 15.000 usuarios activos, 200 coches en plantilla y 1,8 millones en ingresos anuales Seat entra de lleno en el negocio.

Según su comunicado oficial de la compañía, el objetivo es entrar en el sector con un modelo de negocio probado y abordar de lleno en el segmento del coche compartido. Una estrategia que han seguido todas las grandes multinacionales del automóvil en un intento de entrar en lo que se está gestando como el futuro para estas compañías que, a la larga, están entendiendo que los nuevos posibles compradores ya no necesitan coche propio. Diferente en las grandes ciudades respecto a las provincias, lo que ocurre en las grandes capitales empieza a preocupar a los vendedores de coches. El único recurso para ellos, y a futuro, es entrar en el mercado del coche compartido.