Su política siempre ha sido la de mantenerse al margen de las polémicas y tener sus cifras en oculto. El primer quinquenio de MyTaxi se ha cerrado con cuatro ciudades en España: Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia siendo la primera la que ocupa el 67% de los trayectos. Barcelona se lleva el 25% de la atención por parte de los usuarios. 7.600 taxistas en España (en los que se incluyen los integrados tras la compra de Hailo), lo que supone el 10% del mercado total del país, y 10 millones de carreras en el total de estos 5 años. ¿Objetivo? Llegar a las 10.000 licencias en todo el país creciendo en las grandes capitales y sumando otras dos ciudades a lo largo de 2018. Sin especificar las nueva localizaciones, Pablo Sánchez, el nuevo director general de la compañía, afirma que serán urbes con la suficiente densidad como para hacer negocio.

Para la nueva etapa, MyTaxi tiene la intención de abordar algunas cuestiones que pueden causar asperezas en el sector del taxi más tradicional e incluso en la división de las VTC.

Viajes compartidos

La actual regulación de Barcelona permite la opción de gestionar viajes compartidos entre pasajeros y vía taxi con un conductor profesional que cuente con su licencia reglada. Una cuestión muy diferente a la que se enfrentó UberPop en la capital catalana hace unos años, y que supuso elevar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea la consulta que terminó por decidir que esa división de la compañía efectivamente pertenecía al negocio de los transportes, independientemente de que estuviese realizada por particulares. En Madrid, explican Pablo, se está hablando con los diferentes interlocutores de las instituciones reguladoras, ya que su legislación no contempla la posibilidad de introducir esta opción.

"De momento solo lo hemos probado en Hamburgo y Varsovia, pero lo más importante es que abre un segmento nuevo de mercado que instrumenta algo que ya existe por parte de los usuarios".

La cuestión es que, muy seguramente, no exista ningún problema a la hora de llevar a cabo esta intención en un corto espacio de tiempo. Concretamente, hace algunos días Fedetaxi anunciaba una medida a futuro que tenía precisamente esta misma base: viajes compartidos para competir con Uber y Cabify. Llegar a punto de acuerdo con las diferentes gremiales no sería complicado porque, de facto, hay un punto previo de acuerdo.

https://hipertextual.com/2017/12/uber-es-compania-transporte

Los polémicos precios flexibles

También lo incluía Fedetaxi en su nueva programación a futuro y Mytaxi, que explica que ha hablado con algunos actores del mercado, también lo propone como objetivo para los próximos años.

Utilizando el potencial del big data generado por las aplicaciones, la propuesta de la filial de Daimler sería estudiar qué trayectos son los más realizados para crear tarifas fijas similares a la del aeropuerto. Una decisión muy poco valorada por los usuarios en aquel momento, pero que se ha terminado quedando como un estándar fijo. Asimismo, proponen una suerte de tarifas flexibles (que no dinámicas al estilo de Uber o Cabify) que bajen los precios en los momentos de baja demanda con el objetivo de incentivar el uso del taxi.

Esta cuestión abre varias incógnitas. La primera de ellas vendría de la mano de un cambio de la normativa que regula la actividad del taxi, así como una nueva negociación de las tarifas en cuestión. Un cambio en las estructuras horarias del sector sería necesario con dicho modelo: las 16 horas de trabajo para los conductores autónomos y 18 para aquellos que pertenezcan a flotas tendrían que revisarse. Una medida que entró en vigor hace algunos años con la intención de regular la cantidad de vehículos presentes en las calles a ciertas horas. Por otro lado, desde MyTaxi apuntan a que la inclusión de tarifas flexibles, que deberían ser estándar para el colectivo, solo podrían ofrecerse en servicios vía app. Quedaría entonces la duda de cómo gestionarán este tema las gremiales del taxi que no disponen de una aplicación y de todos aquellos que no se han adherido a ningún grupo del sector. Esta misma incógnita se abre de la mano de Fedetaxi que, tras haber presentado su propuesta de reforma ante el Gobierno de Carmena, tampoco explican el límite y modelos de implantación de esa flexibilidad. Un medio, dicen, para luchar contra el poder de las VTC.