El diario británico The Guardian ha publicado una entrevista al neoyorquino Richard Melville Hall, más conocido por el nombre artístico Moby , con motivo del lanzamiento de su último disco, Everything Was Beautiful And Nothing Hurt. Una parte de la entrevista llama mucho la atención, sobre todo porque refuerza aún más la faceta de visionario que muchos han reconocido en el músico estadounidense.

Pionero de varios subgéneros de la música electrónica y considerado como uno de los artistas más influyentes del sector, Moby es también conocido por ser una de las caras más antiguas del activismo por los derechos de los animales (hace más de 30 años que es vegano), por sus ideas políticas y por haber abrazado prontamente los cambios que internet han generado en el mercado discográfico. Ahora, parece que Moby se hace un huequito simbólico al lado de Tony Fadell como "padre" del iPod… e incluso del iPhone.

En la entrevista de The Guardian, Moby declara como, poco después de salir iTunes al mercado (enero de 2001), él mismo le dijo a un ejecutivo de Apple que debían sacar un reproductor de MP3 propio que se incorporase a la plataforma. Se lo comentó a Jimmy Dickson, uno de los altos cargos responsables de iTunes, hoy director jefe de marketing de la división de música de la empresa.

En Apple la idea no llamaba demasiado la atención, sobre todo tras el fracaso de la Newton, aquella PDA que los de Cupertino abandonaron a principios de 1998. Pero varios meses después de aquel encuentro con Jimmy Dickson, alguien de Apple citaría a Moby en una habitación del Crosby Street Hotel de Nueva York para entregarle un iPod de parte del mismísimo Steve Jobs.

"Sabéis que esto acabará llevando cámara y teléfono, ¿no?", fue lo que dijo el músico al ver el iPod por primera vez en aquella habitación de hotel. Los representantes de Apple que se encontraban allí se rieron de él y negaron que Apple fuera a desarrollar jamás un producto como ese. Pero todos sabemos lo que pasó en aquella keynote de la Macworld de 2007.

Suena extraño que el creador de hits como Porcelain no haya compartido esta anécdota hasta ahora, más de 16 años después del lanzamiento del primer iPod y más de 10 desde que lo hiciera el iPhone. "No estoy seguro de si contarla porque puede sonar a charlatanería o a alarde de ego", comentaba a la entrevistadora justo antes de desvelar la historia. Y quizá lo sea, pero no cabe duda de que el nombre de Moby quedará asociado a la historia de Apple para siempre.