El New Dawn Satellite fue lanzado en 2011 con la esperanza de millones de africanos que habían centrado sus esfuerzos en que la misión llegara al espacio para proveer redes de internet y telefonía móvil. El proyecto fue financiado por inversionistas locales y apoyado por funcionarios públicos y empresas locales por las ventajas que podía traer. Sin embargo, el New Dawn Satellite ha acabado siendo motivo de polémica al, presuntamente, canalizar millones de dólares a través de compañeras offshore en las islas Mauricio.

El dato ha sido descubierto en los Paradise Papers a raíz de la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés). Un nuevo informe ha arrojado detalles sobre las prácticas que se utilizaron para evitar el pago de impuestos a través de las empresas que invirtieron en el lanzamiento del satélite. Los más de siete millones de documentos analizados ponen de relieve cómo la firma de abogados Appleby y otros clientes como el fabricante del satélite, Intelsat, estuvieron presuntamente involucrados en estas prácticas.

La supuesta estrategia consistió en utilizar una empresa offshore para evitar el pago de los impuestos locales y otra para pagar lo menos posible en Mauricio. De esta manera, se habrían abonado, según la investigación de ICIJ, 22.500 dólares en impuestos sobre los 75 millones de dólares en ingresos; solamente un 0.03%.

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Fuente: Pixabay

Intelsat destacó para ICIJ la importancia que ha tenido el proyecto en África y como empresa afirmó que pagan impuestos donde tienen una presencia imponible como en sus oficinas de Sudáfrica. En los otros lugares en los que no están presentes, "nuestros servicios se gravan a través de la retención de impuestos, que se paga en nuestro nombre por nuestros clientes en virtud de nuestros acuerdos contractuales", explicó la compañía responsable del satélite africano. Sin embargo, algunos expertos fiscales consultados por el consorcio sostienen que es bastante improbable que estos pagos se realizasen.

La mayoría de ingresos para el lanzamiento del satélite New Dawn provinieron de empresas como Airtel, uno de los proveedores de internet más grandes de África, así como la compañía de telecomunicaciones propiedad del Gobierno de Namibia, Telecom, y Sentech, uno de los distribuidores de la red en Sudáfrica.

Los Paradise Papaers revelaron que la sede Intelsat en Mauricio envió una factura a la República del Congo por un valor de 201.000 dólares.